Esta vez no sé que podría contar. Ya podéis suponer que John Hammond era un completo desconocido para mí hasta el sábado. Nuestro Tomeu Gomila hizo un esfuerzo y nos regaló a uno de los grandes bluesman. La sala Sa Congregació de Sa Pobla estaba casi llena (unas 125 personas), lástima de ese pequeño "casi". Hammond tocó cerca de una hora y media como un jabato y, sólo al final, sufrió algún leve problema en sus manos que -me da la impresión- precipitaron el final prematuro del concierto. Triunfó, porque se entregó y porque maneja la guitarra de blues con una soltura, precisión y sentimiento que emocionan. Entre tema y tema fue desgranando anécdotas e historias de su carrera y de los grandes músicos con los que ha tocado. En resumen, aún sin ser mi estilo preferido me alegro de haber asistido a este concierto del Waiting for Waits. Como de costumbre dejo unas fotos que espero os gusten.
Y un última cosa, nosotros llegamos un poco tarde y no lo presenciamos, pero por lo visto al arrancar la actuación se produjo un lamentable pequeño incidente: unos maleducados que se habían sentado en una fila que no les correspondía (esta vez las entradas eran con butaca numerada), se negaron a volver a sus localidades cuando llegaron los legítimos ocupantes de los asientos y se tuvo que habilitar unas sillas en el pasillo para acomodar a éstos, con el consiguiente trastorno para Hammond y el resto del público. No me explico como se puede tener esta caradura.






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