Hay acontecimientos que se convierten en históricos. Casi desde la primera canción me emocionaron; perdí la cuenta de las veces que se me erizó el vello y hubo un momento en el que, de pronto, pensé que a mi hermana Dolores le habría encantado estar allí. El concierto de Sexy Sadie de anoche fue memorable, la banda toco como nunca -es decir, mejor que siempre ¡que no es poco!- y la comunión con la gente que estábamos allí era total. La ocasión tenía el punto morboso de ser uno de los últimos -sino el último- que el grupo ofrecerá en Mallorca después de su recién anunciada separación.
Todavía recuerdo la primera vez que los vimos en directo, en aquel bar de la cuesta entre el Paseo Marítimo y Joan Miró ¿cómo se llamaba? Hace una pila de años, todos éramos super jóvenes y después del concierto yo pensé que les faltaba un añito para despuntar. Me equivocaba: en seis meses ya eran la leche.
Ciertamente esta última formación es una de las más acertadas e interesantes que ha tenido Sexy Sadie. Incluso aunque -en mi opinión- su último disco Translate no sea su mejor trabajo, desde luego con ellos se cumple el dicho de "quien tuvo, retuvo". Anoche tocaron muchos de sus éxitos -todos era imposible después de 14 años de brillante carrera- y a fuerza de palmas les invitamos a salir tres veces a hacer bises. Me llevé la cámara pero no me apetecía disparar, por una vez sólo quería divertirme. Y desde luego lo conseguí.
Aunque pienso que esta tierra tiene -y ha tenido- muchos músicos impresionantes, Sexy Sadie son posiblemente el mejor grupo indie que ha dado Mallorca, el más completo. Gracias -por tanto-, mucha suerte y hasta pronto.
No fue premeditado sino todo lo contrario, sencillamente sucedió; deje de escribir porque empezé a dedicar tiempo a otras aficiones -y aún sigo- y porque la auto-obligación de publicar fotos de conciertos se me hizo grande -todavía tengo pendientes las del Waiting for Waits-, pero también porque si tienes que llegar al trabajo a las ocho, no puedes acostarte tarde y yo suelo publicar de noche -que es cuando tengo, o mejor dicho robo, algo de tiempo-.
El resultado de dos meses de servicios mínimos blogísticos se ha ido dejando notar en las estadísticas de acceso al web. Es lo que tiene no mantener actualizado un blog. El ritmo era creciente hasta junio, cuando se alcanzó el máximo histórico (292 visitas en un día); pero, y siempre según el plugin de Wordpress PopStats, desde entonces hemos descendido aproximadamente un 40%: de 170 a poco más de 100 visitas diarias de promedio en septiembre.
Estos datos coinciden con los ofrecidos por Awstats, un software de estadísticas que corro sobre los logs del servidor web. Desde enero hasta hoy, popigirl aka dolorespop! ha registrado casi 34.000 visitas de algo más de 12.000 teóricos usuarios diferentes.
Al principio de verano, coincidiendo con el inicio de la jornada intensiva, me las prometía muy felices: un montón de tiempo para escribir y una lista creciente de asuntos que me apetecía tratar. Al final de ambas, la temporada estival y la jornada continua, las ganancias han sido exiguas y el saldo negativo: julio no estuvo mal del todo, agosto fue deprimente y este mes iba por el mismo camino hasta hace unos días; pero aún estoy a tiempo de recuperar -como es habitual en los exámenes de septiembre-.
Así que, querido fan chimp y compañía, no te relajes porque como puedes ver ¡he vuelto!
Babasónicos, Maga, La Gran Orquesta Republicana y Sterlin tocarán en el pueblo de Porreres el viernes 11 de agosto. Hace unos días, cuando me enteré de que podría ver a Maga presentar su estupendo último disco en Mallorca me puse muy contento. Además, el hecho de que para los donantes de sangre hubiera un precio especial -a pesar de que para los porrerencs fuera gratis- fue un detalle que me gustó todavía más. Pero eso era antes. Ahora, después de haber visto la publicidad del evento, estoy indignado con la que desde este momento denominaré Germandat mercantilista de donants de sang de Mallorca. Y es que resulta que estos señores han metido la pata hasta el fondo y han convertido lo que era una muy buena idea en un auténtico fiasco.
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Sesenta tardes de verano. Son las que tengo por delante a partir de hoy gracias a las bondades de la jornada intensiva. Sin duda, es un buen momento para hacer una lista de propósitos, y cumplir al menos la mitad. Pero de momento, la primera cosa que ya no podré hacer es acercarme a tomar algo a Es Carreró. Miguel Ángel lo cerró ayer despues de muchos años abierto, tantos que ya era todo un clásico en Palma.
He de reconocer que últimamente no lo visitaba prácticamente nunca y que, desde luego, me gustaba más en sus primeros tiempos, cuando hacían conciertos. Seguro que muchos guardamos buenos recuerdos del local. Por ejemplo, la primera vez que hablé con Joan fue precisamente allí y, a raíz de esa conversación, poco después haríamos una sesión de fotos promocionales para su grupo de entonces: los Dirty Boots, como se llamaban antes de cambiar su nombre por el de Frankenbooties; muchas caras y muchos nombres que he olvidado; otros asiduos de los de toda la vida han sido los miembros de Satellites, pero quien más y quien menos ha pasado por su barra.
Y por eso hoy que inicio la publicación de una serie mensual de imágenes de archivo, de esas que a menudo despiertan sonrisas, comienzo con esta foto de aquel mítico concierto de Hijos de Sánchez en el Bar Es Carreró con su famosa sargantana -obra de una injustamente desconocida artista local- al fondo. No he sido capaz de recuperar la fecha exacta pero calculo que debió ser alrededor de 1995.
fotomemoria #1

Algunos ya me conocen, otros creen saber quien soy, y los más no tienen ni idea, claro. Pero hoy quedará desvelado el misterio; me siento como si saliera de uno de esos armarios. Esta mañana, un mensajero, uno de esos que van en bici, lo ha dejado escrito en el albarán del servicio que se le había encargado y que no ha cumplido, porque además de un maleducado es un irresponsable. La anécdota es cierta y el documento verdadero, aunque he borrado los datos del origen y destino del envío por motivos obvios. Sí amigos, es duro aceptarlo, pero en realidad soy: el Sr. Incompetente.
Aunque ya no conserve la etiqueta de "actual", cuando se cumple una semana de acaecido el hecho, voy a intentar completar la cronica interruptus de este Primavera Sound.
A ciertas edades es una salvajada tener que llegar a las cuatro de la tarde para ver las primeras actuaciones y después aguantar hasta las tantas. Una pena, porque en más de una ocasión son los grupos noveles -o malditos- que tocan en horario de tarde aquellos a los que más me apetece escuchar.
Continuar leyendo «Crónica del Primavera Sound 2006 (II)»
Ir a un festival a ver conciertos es como salir a comer de tapas: vas picoteando aquí y allá y si ves un plato especialmente apetitoso te pides la ración entera. Claro que, como es imposible verlo todo, al final siempre te queda la duda sobre si hiciste bien pidiendo chopitos en vez de calamar romana.
Este año, el auténtico lujo -no musical- ha sido poder degustar un buen café en el interior del recinto del Forum de Barcelona. Enhorabuena, pues, a la gente del puesto de comida adornado con lucecitas, no sólo por las cuatro o cinco variedades de bocadillos especiales, las quiches y el brownie sino, sobre todo, por ese genuino café ecológico -organic, como lo llaman en inglés- perfectamente infusionado y tan sabroso. Pero no todo podía ser bueno y en este sentido la pregunta que nos hacíamos no era, precisamente, la popular y televisiva ¿a qué huelen las cosas que no huelen? sino la más mundana ¿de dónde carajo sale esa peste? Y es que en ciertas zonas del Forum huele fatal, y no estoy hablando de los retretes. ¿Serán las cercanas fábricas o la red de alcantarillado o... ?
Pero vamos ya con la música que a fin de cuentas es lo que nos importa. En resumen, la edición 2006 del Primavera Sound se ha caracterizado por echar mano al fondo de armario; porque ya se sabe que, igual que sucede con el vestir, todas las modas vuelven.
Continuar leyendo «Crónica del Primavera Sound 2006 (I)»
Comprobado: la importancia de llamarse Eduardo es algo distinto a la de ser honrado. Para los que no saben de que estoy hablando, por favor lean antes mi apunte primigenio titulado La importancia de ser… ¿Eduardo? y no pasen por alto los comentarios, en especial el de Eduardo Arcos, el protagonista de esta pequeña historia. Desde entonces, y a pesar de lo que él aseguró en su comentario victimista, no he recibido ningún tipo de contestación por su parte. Y es que por la boca muere el pez.
Si Dios no lo remedia, mañana viernes 21 de abril participaré en el programa de radio Mallorca en xarxa de Ona Mallorca, Un espai dedicat a internet i a les tecnologies de la informació amb Llorenç Valverde i Benjamí Villoslada. -como se autodefinen en la página del programa-. Si no puedes o no quieres escucharme en directo -no te preocupes, lo entiendo-, siempre puedes acudir al archivo de audio digital y descargarte el programa en formato mp3 o Ogg-Vorbis.
Vía este apunte de Bel, llego al blog de Benjamí que comenta y resume la entrevista a Orsai en el periódico electrónico 20 minutos.
¿Y por qué cuento todo esto? Pues porque al final del texto, en los enlaces a otras entrevistas recientes, descubro la de Eduardo Arcos tan oportunamente titulada "Gano mucho dinero con mi blog". Y como yo también tengo sentido del humor, bajo éste -mi- título, traducción adaptada -en el sentido más irónico de que soy capaz- del de la genial y divertidísima obra de teatro de Oscar Wilde, "The importance of being Earnest", voy a aprovechar para contar algo sobre él, algo que hace tiempo deseaba hacer, una experiencia personal.
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