Archivo de la categoría 'Sociedad'

¿Y ahora qué?

Domingo 22 noviembre 2009

No sé. Estoy harto de la pobre señal/ruido de twitter y asimilados, verdadero verdugo de no pocos blogs: lo llaman microbloging pero a mí me parece más real y adecuado denominarlos fastblogging (expresado con la misma intención que la que usaría para el término fastfood).

Si hablamos de música y músicos, de industria discográfica, de alta fidelidad y de nosotros mismos los consumidores, como hacía en el tan lejano marzo de 2008 (aquí y aquí), la pregunta ¿y ahora qué? va del fin de una época, significa que el disco compacto (el dvd no cuenta) es y será el último soporte físico para la música que conoceremos. Adiós. Y lo peor no será dejar de comprar un producto tangible, algo que podíamos coleccionar y sobre el que podíamos escribir una nota que ataría para siempre algún recuerdo o una persona a esa obra y a ese momento, no, lo peor es que ahora quizá no nos quede otra opción que acostumbrarnos a una experiencia musical incompleta, mermada, como de juguete… hemos vuelto a la radio de onda media, ahora que conocíamos la frecuencia modulada, nos hemos dejado engañar (de nuevo) y supuestamente disfrutamos de la música que escuchamos, una música enlatada de inferior calidad a la de la década anterior. ¿Evolución? No, sinceramente no lo creo.

Bien, ya hemos desalojado nuestras estanterías de los pesados vinilos y compact discs, escuchamos exclusivamente música digital que por supuesto no adquirimos salvo casos de fierza mayor, la descargamos con esa falsa media sonrisa igual de gratuita que la música que hemos bajado y la reproducimos en un reproductor portátil que no cuesta más de 200 € o en el computador o la pasamos a un cd o dvd regrabable y lo ponemos en la bandeja de un reproductor en el que hemos invertido poco más de lo que nos costó nuestro flamante walkman digital. Sobre el resto del equipo de audio mejor ni hablar al igual que sobre las condiciones acústicas de la sala (¿qué es eso?). La sonrisa nos sienta bien en la cara de tonto que se nos ha quedado: ahora ya nos conformamos con un mp3 cutre (¡pero gratis!) codificado a 160 ó 192 kbps qué-suena-de-muerte, ¿y de verdad te gusta la música?

A pesar de todo estamos de enhorabuena porque ahora tenemos Spotify, que desde luego como emisora de radio a la carta para los tiempos que corren está más que bien pero que no deja de ser música enlatada de calidad paupérrima. Y nosotros felices: lo que no se escucha no existe. Y menos mal (esta vez sin ironía) que también existe Bandcamp, una plataforma de publicación de música con opción para formatos de audio digital de calidad orientada a músicos.

Yo reivindico que se destierre ya el formato mp3 y cualquier otro tipo de codificación con pérdida, que la industria (los fabricantes de equipos, los de software y las compañías discográficas o quien las sustituya) eleven un formato de música digital de calidad a la categoría de estándar. Al fin y al cabo el formato no lo elegimos los consumidores sino ellos, nosotros simplemente lo adoptamos igual que en su día sucedió con el cd (pcm audio) o el mp3. Por ese motivo nuestros reproductores portátiles, teléfonos móviles, software de reproducción, equipos de alta fidelidad, etc. tienen que venir de fábrica con soporte para ese nuevo formato estandarizado, lamentablemente no puede ser una elección de cada usuario porque en ese caso puede llegar a costar muchísimo reeducar al público acostumbrado al audio de calidad Lo-Fi.

Al margen del futuro de la industria musical, hablando en un plano digamos personal: ¿y ahora qué? Pues, no sé. Dentro de poco me mudaré a una nueva casa, este año he estado viajando más que nunca en mi vida, he dejado de tomar clases de guitarra y mis visitas al gimnasio son bastante irregulares (por decirlo suavemente), ese desagradable kilo y medio extra se ha instalado en mi cuerpo y no parece que quiera marcharse, continúo comprando muchos discos, ayer me perdí un concierto de Alondra Bentley por un error en el horario publicado en el Youthing pero, en cambio, llegué a tiempo al Auditori d’Alcudia y disfruté y me reí con la obra Pagagnini de Yllana Teatre y Ara Malikian, aunque si se me hubiera concedido un deseo habría pedido que me cambiaran al resto del público (como en las películas americanas de juicios y jurados). Además, el miércoles próximo con suerte no me perderé la segunda visita a la isla de The Wave Pictures y siento un mono tremendo de fotografiar conciertos y también me gustaría publicar esas fotos de nuevo aquí en el blog. Y bueno, la verdad es que desearía borrar de mi facebook a algunas personas con incontinencia egoinformativa y baja relación S/R… ¿y ahora qué? Ya veremos.

Día del Emprendedor 2008

Domingo 25 mayo 2008

Este pasado jueves 22 de mayo tuve la oportunidad de participar en las actividades organizadas con motivo de la celebración del Día del Emprendedor. En realidad esto no es una novedad, y de hecho se ha convertido en una costumbre porque ya va por el tercer año consecutivo en que participo. Pero en esta ocasión la experiencia ha sido doblemente gratificante. Primero porque he vuelto a coexponer con Miguel Ángel, y segundo porque hemos hecho doblete: primero en Palma, abriendo la sesión de la mañana en el edificio del Gran Hotel, sede de la Fundació La Caixa en la ciudad, y después, ya por la tarde, a las 19:30 h., en la sede del Consell Insular de Formentera.

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Una cuestión de matiz

Domingo 25 mayo 2008

araeslateva

Ara és sa teva: xerra en mallorquí (o en menorquí o en eivissenc o en formenterer)

El futbol es así porque quieren que sea así

Miércoles 14 noviembre 2007

No soy nada futbolero, si acaso sólo mallorquinista, pero este mediodía mientras comíamos, comentábamos mi madre y yo el último atraco arbitral al RCD Mallorca en el partido contra el Real Madrid. Más allá del caso concreto, ésto me ha hecho reflexionar sobre lo sencillo que sería cambiar algunos de esos problemas. Únicamente hay que querer hacerlo, claro.

Si en el tenis se utiliza el ojo de halcón para determinar si la bola entró o no siempre que cualquiera de los contendientes así lo reclama, en el fútbol, también se podría utilizar la amplia y versátil tecnología actual para que el árbitro juzgara mejor muchas de las jugadas dudosas como el fuera de juego, las manos, los goles inexistentes o la gravedad e intencionalidad de las faltas.

Lo más justo, a mi entender, sería que ante la protesta de cualquiera de ambos equipos, el árbitro detuviera el partido y pudiera revisar la grabación o comprobar en un ordenador la representación virtual de la jugada, tomando luego la decisión que considerara oportuna a la vista de las pruebas. Pero yendo más lejos y como solución ejemplarizante incluso podría ser beneficioso para el espíritu deportivo que, en aquellos casos de goles anulados o concedidos injustamente, aún finalizado el partido se revisara el resultado en consecuencia. Algo similar a lo que se hace en otros deportes como el ciclismo cuando se demuestra que quien ganó un determinado título lo hizo ayudado por sustancias prohibidas.

Lo que no alcanzo a comprender es por qué nadie de los directamente implicados (árbitros, clubes, federación y futbolistas) parecen estar interesados en que esto cambie de una vez por todas y prefieren continuar con la excusa de que el fútbol es así.

Anacronismos, comentarios y alusiones

Martes 6 noviembre 2007

¿Qué hacer cuando alguien comenta en el blog un apunte ya pasado, bueno, más que pasado o antiguo o histórico, yo diría mejor, obsoleto pues su vigencia está ligada al contexto temporal en el que se publicó; sobre todo cuando en ese apunte uno descargó su rabia por un hecho que le había disgustado, y, aún más, cuando a uno le da la sensación de que el comentarista no ha entendido que la rabia de uno iba dirigida al hecho más que al personaje? ¿qué se puede hacer? ¿cómo actuar en un caso así?

Cuando en noviembre de 2007 se dicen cosas como ésta sobre un apunte de mediados de marzo de 2006, no sé muy bien que pensar pero desde luego me parece que estamos ante un claro anacronismo. Lógicamente, el enfado y la rabia originales ya no existen, desaparecieron de mi corazón y cerebro hace mucho tiempo, luego no tiene sentido replicar al comentarista diciéndole que es/era mi opinión personal y que en mi blog personal digo y hago lo que me viene en gana. Cerrar la posibilidad de expresarse sobre cualquier apunte, por muy antiguo que éste sea, me parece cerrar la puerta a potenciales encuentros interesantes e ideas enriquecedoras, y por eso no lo hago, al igual que tampoco elimino comentarios contrarios a mi opinión siempre que mantengan un mínimo de educación y respeto.

Y he aquí que volvemos a estar como al principio, es decir, entre sorprendidos y algo desorientados pero sin una opinión clara sobre cómo reaccionar en estos casos. Por eso, tu comentario, Robert, se queda donde está y listos; no estoy de acuerdo con mucho de lo que dices pero considero innecesario explicarme más o mejor sobre el caso o reabrir el debate. En cualquier caso, una reflexión final de espíritu balsámico para fans entusiastas e incorruptibles de lo que sea: recordad que no todas las acciones o hechos de un artista son arte.

Mallorca me mata

Sábado 11 agosto 2007

Mallorca me mata es lo primero que me vino a la cabeza ayer, cuando sucedió la acción de la fotografía, para titular este apunte. (Offtopic: No es un título original sino una paráfrasis del de una película de principios de los noventa que me encantó cuando la vi en el cine: London Kills me, escrita y dirigida por Hanif Kureishi.)

Un piano en las vías (Bunyola, Mallorca)

Un señor afinando un piano sobre un vagón-plataforma parado en una vía muerta de la estación de Bunyola a plena luz del día, o mejor de la tarde en este caso.

La cuestión es que no termino de decidirme si calificarlo como friki o, sencillamente, aceptar que se trata de una estampa simplemente deliciosa, la clase de imagen surrealista con la que -quizás- sólo te puedes topar en un pueblo de Mallorca.

Surfing the city

Martes 8 mayo 2007

Surfeando en Palma Hacía tiempo que no publicaba nada bajo la etiqueta frikismo extremo, no será la última, lo prometo; tengo más fotos de esas pero, como ya se habrán dado cuenta, últimamente estoy algo vago. Pregunta: ¿Qué puñetas puede hacer un tipo paseando con la tabla de surf bajo el brazo en pleno centro de Palma? Surfeando (en/por) la ciudad, claro.

Anuncia tu blog en tu CV

Miércoles 21 marzo 2007

Hoy he recibido un CV de una diseñadora gráfica; el primero que recibo que incluye entre sus datos personales la dirección web de su blog, justo a continuación de la dirección de correo electrónico. Ella dice que sólo es un inicio de blog y además lo utiliza casi exclusivamente como escaparate de sus trabajos, pero a mí me ha fascinado. Por cierto, la chica parece bastante buena en identidad corporativa e imagen de marca. No lo enlazo por razones obvias.

Publicidad y política en Baleares

Miércoles 14 febrero 2007

¿Quién me iba a decir que los propios políticos -cuando menos algunos- compartirían mis teorías políticas naïf?

Publicidad de Aina Calvo en el Youthing 327 Para muestra un botón, es decir, la propaganda, perdón, la publicidad del PSIB-PSOE, concretamente de Aina Calvo en el último número del Youthing, en la cara interior de portada, en color y a toda página. Blanco minimalista, eslógan en minúsculas y un primer plano artístico, casi sexy, de Aina Calvo; todo muy guay, muy cool, en perfecta sintonía con el perfil del público del medio escogido. ¿Qué pretendes Aina? ¿qué nos quieres vender con esta imagen? ¿no será publicidad engañosa, verdad?

(¡Uaaauuuu! No, no es el Vista ese, es este maravilloso plugin de WordPress, post-o-matic, que me genera apuntes tan rápido, increible ¡dos seguidos!)

Aviso para escritores de blogs

Martes 13 febrero 2007

A mí me pasó desapercibido, pero no así a mi amigo Toni G. Gracias.

Coge el penúltimo número del Youthing, el 326, ábrelo por la página 23 y lee la columna de cine de Rafael Gallego “Estrenadas”; fíjate en el comienzo de la segunda reseña, la que corresponde a la película Bobby de Emilio Estévez.

“Aviso para los que escriben en los blogs y lamentan que se hable de política en esta columna: voy a volver a hacerlo.”

¿Se referirá a mí? (despitados o visitantes ocasionales, lean mi anterior apunte Hablar por hablar). Si es así, desde luego me siento honrado, no de un modo meramente personal y egoista, sino más bien en un sentido comunal: por la satisfacción de comprobar en mis carnes que lo que se dice en un modesto blog puede influir -de alguna manera- en la sociedad.

Esta vez, por lo menos, meterse en política está totalmente justificado ya que el film Bobby (por Bobby Kenedy) debe tratar obviamente de eso, de política. Y no me importa incluso que Rafael Gallego nos obsequie con su opinión personal sobre el Presidente Bush. Además, en esta ocasión la relación entre comentarios más o menos gratuitos, u oportunistas -como él mismo los define-, y la crítica puramente cinematográfica es mucho más favorable al contenido. De buen rollo, ¿eh?