Anacronismos, comentarios y alusiones
Martes 6 Noviembre 2007¿Qué hacer cuando alguien comenta en el blog un apunte ya pasado, bueno, más que pasado o antiguo o histórico, yo diría mejor, obsoleto pues su vigencia está ligada al contexto temporal en el que se publicó; sobre todo cuando en ese apunte uno descargó su rabia por un hecho que le había disgustado, y, aún más, cuando a uno le da la sensación de que el comentarista no ha entendido que la rabia de uno iba dirigida al hecho más que al personaje? ¿qué se puede hacer? ¿cómo actuar en un caso así?
Cuando en noviembre de 2007 se dicen cosas como ésta sobre un apunte de mediados de marzo de 2006, no sé muy bien que pensar pero desde luego me parece que estamos ante un claro anacronismo. Lógicamente, el enfado y la rabia originales ya no existen, desaparecieron de mi corazón y cerebro hace mucho tiempo, luego no tiene sentido replicar al comentarista diciéndole que es/era mi opinión personal y que en mi blog personal digo y hago lo que me viene en gana. Cerrar la posibilidad de expresarse sobre cualquier apunte, por muy antiguo que éste sea, me parece cerrar la puerta a potenciales encuentros interesantes e ideas enriquecedoras, y por eso no lo hago, al igual que tampoco elimino comentarios contrarios a mi opinión siempre que mantengan un mínimo de educación y respeto.
Y he aquí que volvemos a estar como al principio, es decir, entre sorprendidos y algo desorientados pero sin una opinión clara sobre cómo reaccionar en estos casos. Por eso, tu comentario, Robert, se queda donde está y listos; no estoy de acuerdo con mucho de lo que dices pero considero innecesario explicarme más o mejor sobre el caso o reabrir el debate. En cualquier caso, una reflexión final de espíritu balsámico para fans entusiastas e incorruptibles de lo que sea: recordad que no todas las acciones o hechos de un artista son arte.





























