Mi impresiones sobre el resto-bar Neo Cultural

El otro día, el del concierto del Día de las Baleares en la Catedral, fuimos a cenar a un restaurante del barrio de La Lonja que se llama Neo Cultural. Es un sitio -en principio- sin grandes pretensiones, bastante asequible, no especialmente amplio y decorado con cierta gracia, en un estilo de fusión moderno-barroco-étnico que no sabría clasificar. Por cierto, según las tarjetas del local, Carolina Ansaldo es la responsable de la decoración mientras que Esteban Javier Aguirre ejecuta la cocina. Carta breve y pizarra de sugerencias del día; bodega también corta pero con algunos vinos interesantes.

¿Lo puedo recomendar abiertamente? La verdad: no sé si debo, porque todo lo bueno que tiene su cocina lo tiene de malo el servicio de sala. Si no te importan los detalles y puedes soportar que te traten de cualquier forma, quizás deberías probarlo porque gastronómicamente hablando es una grata sorpresa.

Encargamos el menú (al que desacertadamente llaman menú degustación): aperitivo de la casa (unos bollitos buenísimos acompañados de un hummus muy sabroso); unos rollitos de pasta filo con una salsa agridulce estilo thai que también estaban muy ricos; una crema de calabaza muy ligera, -sin lácteos ni derivados- con unos tropezones de queso de cabra y un aceite de algo ¿sobrasada? que no recuerdo, y que me sorprendió especialmente; para el plato principal se podía elegir entre dos opciones, un pollo con arroz jazmín o una dorada sobre un risoto de setas, la cual se había acabado (imperdonable en un menú degustación pero una suerte para mí, que prefería el plato de la pizarra de sugerencias que me ofrecieron en su lugar) y que fue sustituida por un lomo de bacalao sobre un puré aromatizado a la trufa. El postre del susodicho menú también se había terminado (!) por lo que decidimos renunciar y pedir directamente los cafés.

Nos quedamos con las ganas de beber el vino que había escogido en primer lugar (El Rincón 2004, un VT de Madrid, coupage de shiraz y garnacha, elaborado por el Marqués de Griñón; muy recomendable) que, por supuesto, se acababa de agotar (!!). Así que optamos por el Dominio de Atauta 2004, el cual, tal y como me habían prometido, es un Ribera del Duero muy sabroso, bien estructurado y fácil de beber -fresco-.

Pero los desastres continuaban. La jefa de sala, una chica argentina enfundada en un corsé y tatuada, rollo ama dominadora, quiso tomar la comanda cuando no todos los comensales estábamos sentados a la mesa; hubo que pedirles repetidas veces una copa que faltaba y, cuando por fin la trajeron, resultó ser diferente del resto; no cuento como abrieron y sirvieron el vino porque fue tan poco profesional que mejor olvidarlo; también pedimos agua y nos trajeron un vaso sucio; en fin, un despropósito tras otro en la sala que contrastaba con el acierto de los platos. Por cierto, después de ver el web, diría que la persona que nos atendió es la tal Carolina Ansaldo.

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6 Comentarios a “Mi impresiones sobre el resto-bar Neo Cultural”

  1. Renko Says:

    Madre mía! y seguro que no sabes si recomendarlo o no?? Para mi el servicio es uno de los aspectos con más peso a la hora de evaluar un restaurante.. y por lo que cuentas me da que hubiera pedido la cuenta antes de hora.. llámame tiquismiquis…

  2. julio Says:

    Hola Renko, no, si tienes razón, y yo, que soy mucho más tiquismiquis que tú -y si no pregunta por ahí y verás ;)- no debería decirlo. Pero como el servicio hoy en día ya es malo (igual que el nivel y criterio de muchos de los clientes) pues uno ya se conforma con que no sea desastroso. De todos modos, en este caso, si se puede recomendar -aunque sea con peros- una visita está claro que es por su cocina. Saludos.

  3. Arias Cañete Says:

    Ai amigos,

    que tiempos aquellos en que el camarero obedecia a la voz de su amo, siempre serviciales y amables. Y no estos inmigrantes que no atienden ya que tienen la cabeza en el otro lado del atlántico, pensando en sus pequeños chamacos. Lástima que el vulgo ya no nos respete, que no respete a la élite, a los elegidos para la gloria de la buena mesa.

    Esto con Franco no pasaba…

  4. julio Says:

    ¡Ay cañete, que simple eres! …y como se te ve el plumero, señorete.

  5. Magda Says:

    Creo poder afirmar que mi experiencia fue peor: además de quedarse sin algunos platos, se quedaron también sin agua, ¡¡¡ UN SÁBADO POR LA NOCHE !!! (algunos de los comensales, a los que no les gustan los refrescos con gas, tuvieron que comerse el pollo con zumo…)

    Además, nos sentamos a la mesa a las 22:30h y no salimos del restaurante hasta las 2:15 AM. Y no por una larga sobremesa, sino por lo que tardaron en servirnos.

    Como no elegí yo el vino, no puedo decir si tenían variedad o no, pero puedo decir que lo considero un lugar que jamás recomendaría a ningún amigo (y si nos ponemos, a lo mejor no se lo recomiendo ni a mi peor enemigo)

    Parece mentira que aún esté abierto…

  6. carolina ansaldo Says:

    muchas gracias, x sus criticas, de los errores se aprende y muestra de ello, es que pasados casi tres años de nuestra apertura… seguimos evolucionando y es imprescindible reservar mesa.
    lamentablemente ,han tenido la oportunidad de conocernos a pocos meses de la apertura…y como suele pasar surgen imprevistos y trabas que uno no espera !
    los inito a re-conocernos nuevamente…

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