Archivo del mes de mayo 2007

Dos mensajes

Miércoles 30 mayo 2007

Enbenenate (envenénate) en una calle de Palma Hace ahora una semana recibí dos mensajes. El primero llegó mientras caminaba por una calle de Palma después de comer; decía algo muy extraño o, mejor dicho, algo extrañamente familiar: enbenenate, es decir, envenénate. El soporte era tan curioso como el mensaje, una botella de cerveza, quizás con el único objetivo de que no me pasara desapercibido.

Lolipop en una calle de Palma Unos metros más adelante descubrí la firma, bueno, lo que yo interpreté como la firma: lolipop. Este nombre es de alguna manera un sinónimo de dolorespop y, por eso, enseguida me fijé en la pintada. Reconozco que todo esto es un poco friki, bueno, en realidad es casi de un frikismo extremo aterrador, pero es que yo siempre he creído en las señales.

El segundo mensaje también se me hizo extraño, era un adiós.

Travolta presentó El Efecto Amor en Mallorca

Martes 29 mayo 2007

Travolta en concierto en Teatre de Lloseta (Mallorca) Travolta en concierto en Teatre de Lloseta (Mallorca) Travolta en concierto en Teatre de Lloseta (Mallorca)
La piel de gallina. Ayer noche (por el sábado 19 de mayo, ¡que llevo un retraso!) perdí la cuenta de las veces que se me erizó el vello en el Teatre de Lloseta. Sí, tan emocionante me resultó el concierto de presentación de Travolta. Concierto que llevaba esperando desde hacía más de un mes, desde que se anunció en el web del grupo, aún cuando todavía nada se podía leer en el de Fona. Desgraciada y para mí incomprensiblemente éramos poquísimos en la sala, menos incluso si descontamos a Xabel Vegas y compañía, que les habían teloneado (con infinidad de problemas técnicos y un sonido deplorable), y a los amigos: Jaime García y Toni Toledo.

Ya no estoy seguro de si quedará alguien entre el público de este blog que todavía mantuviera la esperanza de llegar a ver y leer algo sobre ese día, pero por si acaso continuaré.

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Surfing the city

Martes 8 mayo 2007

Surfeando en Palma Hacía tiempo que no publicaba nada bajo la etiqueta frikismo extremo, no será la última, lo prometo; tengo más fotos de esas pero, como ya se habrán dado cuenta, últimamente estoy algo vago. Pregunta: ¿Qué puñetas puede hacer un tipo paseando con la tabla de surf bajo el brazo en pleno centro de Palma? Surfeando (en/por) la ciudad, claro.

Funciona

Martes 8 mayo 2007

Hola, hoy estoy contento. Estamos en mayo, mes de las flores, es primavera casi verano, ha comenzado la campaña electoral, bueno, en realidad esto no tiene nada que ver con mi estado de ánimo. El caso es que este apunte va sobre la publicidad (propaganda la llaman) de un partido, sobre una pequeña anécdota sin demasiada importancia de esas que me gusta comentar y que provoca que, después, ustedes los lectores, piensen cosas raras sobre mí y las digan (faltaría más). Vale pues hoy en mi punto de mira está el PP, ¿sorprendidos?

Valla publicitaria del Partido Popular en Palma Seguro que no soy el único que se ha dado cuenta, incluso habrá quien ya lo habrá comentado en la blogosfera; no lo sé y hoy no me apetece hacer unas consultas e incluir los enlaces para corroborarlo o desmentirlo. Lo dejo como ejercicio para los interesados. Vale, ya voy al grano, no se me quejen. Hace unos días caminando por Palma, al lado del nuevo Parque de las ¿21? casetas verdes, perdón, de las Estaciones (lo siento, no pude reprimirme), en el edificio del antiguo Palacio Avenida hoy en obras de reforma para reconvertirlo en hotel, vi una enorme valla publicitaria de la campaña electoral del PP con un mensaje al lado del eslogan Funciona que decía Activa el teu bluetooth i veuràs. Y así lo hice pero… no pasó nada. Cuando, al cabo de unas horas volví a pasar por allí, de nuevo activé el bluetooth de mi teléfono móvil y entonces… pues… tampoco pasó nada. Conclusión: Quizá Palma funcione bien, o mejor que antes, pero como mínimo algo les falla: aunque sólo sea el maldito bluetooth que alguien les vendió. Moraleja: Antes de ir de guais con ese tipo de publicidad resulta recomendable comprobar que, efectivamente, funciona. Y ya está dicho. Por favor, que no se me enfade nadie que tampoco vale la pena. Por cierto, no he vuelto a pasar por allí por lo que quizá ahora ya chute.