Enhorabuena y enhorabuena
Hoy (como de costumbre por ayer -es lo que tiene escribir tan tarde-) estoy contento. Por eso no quería dejar pasar la oportunidad de contar el porqué o, lo que es lo mismo, de aprovechar para felicitar públicamente y por partida doble: en primer lugar a Ciutadans, Partido de la ciudadanía por su espectacular éxito en las elecciones autonómicas catalanas; y en segundo, a Ricardo Galli y Benjamí Villoslada por ese acuerdo con el grupo inversor de Martín Varsarvski que permitirá seguir evolucionando Menéame y, eventualmente, convertir menéame en un negocio no evil que parece que es el objetivo. Lo dicho: felicidades.
De hecho, otra reciente noticia, la de compartir ingresos de publicidad con sus usuarios ya me pareció brillante desde el punto de vista conceptual -y ético si se quiere-, a pesar de que no es probable que genere ingresos relevantes para la mayoría de éstos. Al margen del cómo o del cuánto, considero muy positivo que sucedan cosas como esta en Baleares; ¡que aquí también hay talento aunque a veces esté escondido!
¿Y lo de Ciutadans-Ciudadanos? Sencillamente alucinante. Lo llamativo es que, con lo difícil que es salir del montón “otros” con nuestro sistema electoral, este triunfo demuestra que todavía hay esperanza, que no siempre el voto minoritario no extremista tiene por qué caer en saco roto; pero lo ilusionante es el cambio de filosofía y de discurso, la voluntad que dicen que tienen de trabajar para cambiar aquellas cosas que muchos deseamos, tan importantes como por ejemplo las listas abiertas, y que son las que facilitarían que madurara nuestra democracia. Ahora sólo falta desearles mucha suerte y esperar que demuestren con hechos lo atinado de sus palabras; el reto es desde luego enorme. Pues eso, muchas felicidades.