Sexy Sadie en Lloseta
Martes 26 Septiembre 2006Hay acontecimientos que se convierten en históricos. Casi desde la primera canción me emocionaron; perdí la cuenta de las veces que se me erizó el vello y hubo un momento en el que, de pronto, pensé que a mi hermana Dolores le habría encantado estar allí. El concierto de Sexy Sadie de anoche fue memorable, la banda toco como nunca -es decir, mejor que siempre ¡que no es poco!- y la comunión con la gente que estábamos allí era total. La ocasión tenía el punto morboso de ser uno de los últimos -sino el último- que el grupo ofrecerá en Mallorca después de su recién anunciada separación.
Todavía recuerdo la primera vez que los vimos en directo, en aquel bar de la cuesta entre el Paseo Marítimo y Joan Miró ¿cómo se llamaba? Hace una pila de años, todos éramos super jóvenes y después del concierto yo pensé que les faltaba un añito para despuntar. Me equivocaba: en seis meses ya eran la leche.
Ciertamente esta última formación es una de las más acertadas e interesantes que ha tenido Sexy Sadie. Incluso aunque -en mi opinión- su último disco Translate no sea su mejor trabajo, desde luego con ellos se cumple el dicho de “quien tuvo, retuvo”. Anoche tocaron muchos de sus éxitos -todos era imposible después de 14 años de brillante carrera- y a fuerza de palmas les invitamos a salir tres veces a hacer bises. Me llevé la cámara pero no me apetecía disparar, por una vez sólo quería divertirme. Y desde luego lo conseguí.
Aunque pienso que esta tierra tiene -y ha tenido- muchos músicos impresionantes, Sexy Sadie son posiblemente el mejor grupo indie que ha dado Mallorca, el más completo. Gracias -por tanto-, mucha suerte y hasta pronto.


