Neo-greens: Yo también quiero ser nuevo verde

Justo cuando estaba a punto de tirar el ejemplar del periódico El País del domingo pasado a la cesta de reciclaje lo vi. En las páginas centrales, a la derecha del artículo que me había hecho dudar un segundo antes, Un diario digital para llevar bajo el brazo, bajo el titular del artículo Kioto, sí, señor Bush del corresponsal en Nueva York, Sandro Pozzi, un destacado rezaba 227 ciudades de EE.UU. y siete estados se unen para reducir emisiones de gases nocivos. El artículo en cuestión es de acceso restringido a suscriptores, o sea, de pago, pero ha aparecido transcrito en otros lugares como fírgoa, una especie de blog colaborativo de la Universidad de Santiago de Compostela.

Me impresiona que existan alcaldes tan lúcidos como Greg Nickels -alcalde de Seattle e impulsor del acuerdo- y los demás firmantes de este pacto para la protección del medioambiente: el US Mayors Climate Protection Agreement. Resumiendo, su misión es alcanzar o mejorar en sus respectivas comunidades los objetivos del Acuerdo de Kioto establecidos para su país, conseguir que el Congreso estadounidense legisle sobre la reducción de emisiones nocivas, y convencer a los gobiernos estatales y al propio de su nación para que adopten políticas pro-Kioto.

Me ilusiona que en EE.UU. existan personas concienciadas de la necesidad de actuar ya, y me alegro de que entre estas personas se cuenten líderes políticos -con responsabilidades de gobierno- porque ésto, unido al poder que allí tiene Internet para la opinión pública, ofrece alguna esperanza de poder forzar un cambio de actitud al más alto nivel.

Me descubro ante empresas como las que se citan al final del reportaje -General Electric y Wal Mart-, capaces de dar un paso al frente y aplicar aquella famosa máxima: Piensa globalmente, actua localmente.

Por otro lado, en el número de mayo de la revista Wired también tratan el tema en el reportaje Rise of The Neo-Greens. Pero en su caso centrándose en la creciente proliferación de consumidores sensibilizados y en la oportunidad de negocio que representan. Son a los que han bautizado como neo-greens o nuevos verdes.

¿Y en España? Hasta donde yo conozco, ná de ná. ¡Vaya un gobierno progresista de alpargata! No comprendo como nuestros políticos y, lo que es más deprimente, la amplia mayoría de los ciudadanos de este país no se han dado cuenta de que en temas que precisan acciones a largo plazo, como medioambiente y educación, es no sólo crucial sino también imprescindible que se planifiquen y pacten las políticas de común acuerdo, entre todos. Espero que encontremos la forma de hacérselo saber, y mejor que sea antes de la hora de votar.

Y volviendo al tema verde, algunos de los que me conocen personalmente ya conocen esta anécdota. Mis disculpas a ellos por repetirme.

Hace cinco años me compré el coche que hoy conduzco. En aquel tiempo acababa de salir al mercado el Toyota Prius de primera generación, el primer coche híbrido gasolina-electricidad. A mí me gustaba tanto el concepto como el coche y, de hecho, pensé seriamente en comprárlo. Pero su precio, bastante superior al de un coche convencional equivalente, me tiró atrás porque era más de lo que podía pagar en ese momento. Y yo me preguntaba entonces y sigo haciéndolo ahora: ¿Por qué el Gobierno no establece beneficios fiscales, como por ejemplo la exención de I.V.A. o una deducción en la declaración de I.R.P.F., para fomentar la adquisición de este tipo de vehículos híbridos y animar así a la competencia a producir otros similares?

Hoy, en EE.UU. es lo que están haciendo, como puedes consultar en esta página de información fiscal sobre el Toyota Prius -con interesantes enlaces a organismos reguladores estadounidenses-. Nosotros los europeos podríamos haber empezado hace cinco años.

El precio actual, unos 26.000 euros, aunque incluye un equipamiento más que completo sigue estando fuera del alcance de muchos, pero si le restáramos el 16% de I.V.A. se quedaría en unos 22.500 euros que lo harían más atractivo para muchos. Aún así, en mi caso, si el próximo año cambio de coche, volverá a estar en mi lista. Definitivamente, soy un geek neo-green.

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