El poder está en el usuario

Autoretrato Un ensayo sobre la importancia del papel del usuario en los negocios online y su aplicación al sector turístico. Finalmente me he decidido a revisar este texto que empecé a escribir en octubre de 2005 y que se quedó a medio terminar. No sigue una estructura formal, sino que está escrito más como una sucesión de ideas encadenadas. De hecho, pretendo utilizarlo como charla en el marco de los actos del Día del Emprendedor, que en Baleares se celebrará el jueves 18 de mayo de 2006. Os animo más que nunca a aportar vuestras opiniones y experiencias, y a corregir mis equivocaciones. Seguro que será enriquecedor para todos. Aviso: es un texto bastante largo.

El poder está en el usuario

Durante los últimos días de septiembre asistí al segundo Seminario Internacional sobre Innovación y Turismo, Into 2005; mitad por obligación, ya que esta edición estaba dedicada al sector náutico y en ese momento nuestra empresa gestionaba el portal náutico de Baleares; mitad por placer, puesto que siempre es una ocasión para escuchar ideas interesantes y, en mi caso, además, escuchar las ideas de otros me ayuda a pensar sobre algunos aspectos del estado actual y la evolución de Internet que me interesan especialmente.

Recuerdo hace años una conferencia en el Club Diario de Mallorca en la que participé. Mi exposición versaba sobre lo que en aquellos tiempos, más tarde llamados de la burbuja tecnológica, se conocía como “la nueva economía”. Este concepto, cuya idea fundamental era la deriva de la cadena de valor hacia el cliente, inspirado en lo que sucedía en esos días: dinero “fácil” para start-ups tecnológicas, ritmo de creación de empresas frenético y un modelo de negocio donde lo importante no era precisamente responder a las necesidades del cliente sino el número de páginas vistas, de visitas recibidas, de usuarios registrados o de aquellos apuntados a nuestro boletín informativo, en definitiva, donde lo importante era sencillamente captar mercado a la velocidad de la luz pues eso era lo que los inversores -se suponía que- valoraban. Este término, “nueva economía”, era quizás exageradamente pretencioso a la vez que especialmente desafortunado. Yo desde luego no soy economista, y admito que hablar sobre eso fue algo presuntuoso por mi parte, más aún cuando lo que exponía no eran mis propias ideas -o al menos no en su totalidad- sino las de ciertos analistas o gurús de la tecno-cosa, y a que entonces también yo me encontraba influenciado por lo que estaba sucediendo. Eran otros tiempos.

Pues bien, una de las sesiones del seminario Into 2005 estaba dedicada al empaquetamiento dinámico -del inglés dynamic packaging- del que, por otro lado, se terminó hablando más bien poco y olvidando incidir sobre los aspectos verdaderamente interesantes. Entre los ponentes se encontraba el Director de Marketing de Savia Amadeus, y fue precisamente durante su intervención cuando me di cuenta de lo equivocados que, en general, estaban los ponentes de la mesa. Parece como si no fueran capaces -las corporaciones- de darse cuenta de lo que en realidad está sucediendo en esta “segunda versión” de la historia de la Internet comercial.

Emprendedores y usuarios

Si la primera revolución de Internet estuvo liderada por los emprendedores, ésta segunda está, de alguna manera, en manos de los propios usuarios. Y es que el usuario actual conoce y se maneja con soltura en el medio y, lo que a la postre resulta más decisivo, sabe exactamente lo que le gusta y también tiene claro lo que quiere. Por otro lado, el número de estos usuarios -llamémosles “avanzados”- está aumentando más rápido de lo esperado y, además, este incremento no es sólo cuantitativo sino también cualitativo: cuanto más maduros, más conscientes son de su poder.

A mi me gusta comparar Internet, desde una perspectiva digamos sociológica, con el sector de la moda. Las compañías de moda han desarrollado su propia “bola de cristal” y la utilizan para adaptar sus productos al gusto del público o, en cierto modo, para educar ese gusto y poder vendernos sus colecciones.

En la moda, al igual que en Internet, en la música y en otros muchos campos, existen unas personas especiales: los pioneros. Son aquellas que inventan, las que crean una nueva estética, un estilo musical diferente o, en nuestro caso, nuevas formas de usar la red. Estos suelen estar al margen del mercado, son unos outsiders, y desde luego son poco numerosos. Tras estos viene otro grupo mucho más importante en términos numéricos, y cuyo juicio resultará clave para el éxito: los first adopters, que son aquellas personas que adoptan la nueva moda, música o patrón de uso de Internet. Estos primeros seguidores actúan como amplificadores de la idea y son la pieza fundamental en la consolidación de una tendencia. Por supuesto, en este proceso se va diluyendo la pureza radical del inicio, pero también se va definiendo la esencia y enriqueciendo el resultado por las aportaciones de más individuos. Y en el último eslabón de esta cadena de valor encontramos al público general, los clientes, aquellos que consumiremos determinada moda o música y que utilizaremos ciertos servicios de Internet en cierta forma. Las compañías de moda lo saben y por eso utilizan ojeadores -su bola de cristal-, personas cuyo trabajo consiste en descubrir las nuevas tendencias en estado embrionario. Aunque no todos los sectores funcionan así, por ejemplo, el de productos alimentarios se basa más en el diseño de productos adaptados a ideas o valores -emergentes en un determinado momento-: verde, light, sano, auténtico…

En Internet, la linea divisoria entre los primeros seguidores y el público general es más difícil de determinar, de alguna manera es más borrosa debido a la capacidad inherente al medio para comunicar nuevas ideas y extenderlas de forma exponencial a gran velocidad.

Observa a los pioneros -o habla con quienes los conocen-, diseña tu producto o servicio para cautivar a los primeros seguidores y asegúrate de que ofreces algo que el gran público quiera utilizar.

Volviendo al tema del empaquetado dinámico, por lo visto Savia Amadeus está trabajando para integrar nuevos productos en su sistema que se sumen a los clásicos: vuelos, alojamientos y alquiler de vehículos; pero, en mi opinión, lo está haciendo sólo desde la perspectiva de sus clientes: las agencias de viajes y tour operadores -reales o virtuales-, y no está teniendo en cuenta al consumidor final. Tal como nos lo explicó -asuman que el auditorio estaba o debía estar formado presumiblemente por empresas del sector turismo-, de lo que se trataba era de recuperar márgenes en la venta final mediante la definición de paquetes donde junto al vuelo, estancia o coche -con márgenes muy bajos actualmente- se ofertarían otros productos y servicios, por ejemplo una visita a la ciudad, en los cuales la rentabilidad es muy alta para, de este modo, obtener mayores ingresos por venta.

Señores, esto no es empaquetamiento dinámico. En primer lugar porque es estático: no lo decide el comprador sino el vendedor. Y en segundo lugar porque lo que se plantea es el clásico cross-selling -o venta cruzada-. Lo más sorprendente de este caso es que ellos, sin embargo, son conscientes del cambio sociológico que se está produciendo en el turismo; saben que aumenta el número de viajeros “por libre” que organizan su tiempo y eligen las actividades que les interesan por ellos mismos, frente al viajero de paquete turístico al que todo ésto se le ofrece ya preparado. Su visión del dynamic packaging, por tanto, no es más que una versión del clásico paquete turístico adaptada al medio web con mayor o menor acierto. Y es por este motivo que me parece tan sorprendente que, siendo conscientes de este cambio de comportamiento, no tengan la suficiente visión de futuro como para diseñar un servicio que aproveche esta oportunidad de negocio en lugar de hacerlo como reacción a una amenaza.

Pero no sólo Savia-Amadeus parece haber elegido la senda equivocada. Una de las ponencias de esa sesión, compuesta en su mayoría por empresas, que más me agradó como caso de estudio fue la del portal web turístico austriaco Tiscover. Una de las novedades que anunció su Director Comercial fue el servicio consistente en que los usuarios -registrados- del portal puedan colgar sus propias fotos de los puntos de interés turístico, de forma que otros futuros viajeros tengan una visión “realista y actualizada”, complementaria a la habitual visión idealizada que promueven las fotografías turísticas “oficiales”. Esta misma idea, por cierto, es la que está detrás del web itineraris promovido por la Fundación Ibit.

Yo no conozco este portal web pero, a menos que tengan una gran y muy fiel comunidad de usuarios, incluso con estrechos lazos entre ellos, no termino de encontrar la idea ni original, ni especialmente acertada tampoco. Definitivamente no le auguraría un gran éxito. De hecho, se me ocurren algunas preguntas como ¿por qué motivo va una persona a tener interés en colgar sus fotos en un web comercial como éste? ¿No preferirá colgarlas en su propio blog o photoblog, o en su cuenta de flickr?

Este modelo “Amazon” -por los comentarios sobre los productos- tenía sentido en el pasado y puede seguir funcionando muy bien en ciertos sitios web donde ya está consolidado, pero no me parece propio de un modelo web 2.0 -término muy de moda en estos últimos tiempos- ni mucho menos puede ser ofrecido como un servicio novedoso en el año 2006.

Incluso Microsoft, habitualmente en el sector mass public en lugar de entre los first adopters, parece haberse dado cuenta del cambio de tendencia y está desarrollando, de momento con carácter experimental, un portal web que, aplicando la idea original del término portal -aquel lugar de Internet donde uno comenzaba su sesión de navegación-, permite a cada usuario agregar cualquier contenido disponible como feed rss o atom, personalizando algunos aspectos como el número de ítems o su colocación en la página. Entre los requerimientos declarados de start.com, que así es como se llama el portal, se cuenta la adopción de estándares web y la compatibilidad explícita con el navegador Firefox. Es lo que podríamos denominar, utilizando un símil del mundo del motor, un concept-web, un banco de pruebas de nuevos servicios y patrones de uso. que, a día de hoy, ya se ha lanzado con el nombre de Windows Live, en beta, eso sí, como cualquier aplicación web 2.0 que se precie. Ni son los únicos ni los más originales, otros trabajan en la misma línea como por ejemplo la europea Netvibes, pero en el caso de Microsoft ésto resulta llamativo.

Servicios como Flickr, hoy propiedad de Yahoo!, o en su día el buscador Google representan la esencia de la filosofía que históricamente más y mejor ha triunfado en Internet: haz una cosa pero hazla bien (o al menos mejor que tu competencia); a lo que conviene añadir: y hazlo rápido si no quieres que se te adelanten.

Siento tener que decírtelo, pero ni tú, ni tu empresa, tu producto o servicio sois el centro. No temas a los usuarios, tus clientes, si les gusta lo que ofreces lo comprarán. Hazles la vida más fácil, y no intentes nadar contracorriente, aprende.

Volviendo, una vez más, sobre el asunto del empaquetado dinámico, lo que este nuevo viajero busca es poder elegir libremente adónde ir, qué ver y qué hacer en el destino escogido, y además quiere poder comprar estos productos y contratar estos servicios en un entorno sencillo y cómodo. Vamos, lo de siempre pero en Internet. Y ahí es donde aparece el empaquetado dinámico, el cual, para que no se convierta en otra buena idea fallida, necesita que las empresas tomen conciencia de una vez por todas de lo que piden los usuarios y se pongan manos a la obra.

Tal como yo lo veo, las características clave del empaquetadmiento dinámico referido al turismo lo constituyen tres aspectos:

  1. La concentración geográfica en el destino de los proveedores del producto;
  2. Su distribución descentralizada desde el punto de vista de Internet;
  3. Y la imprescindible interoperabilidad entre sistemas para hacer posible esta conexión productor-vendedor-consumidor.

El caso es que el usuario comprará el producto si tiene acceso a él y lo hará donde se sienta más a gusto puesto que podrá escoger el punto de venta. Este es el reto. Los vendedores deberán disponer de la mejor tienda para su público objetivo, con los mejores productos y al mejor precio; y los productores deberán invertir en los sistemas que les permitan colocar sus productos en los mejores escaparates de estas tiendas. ¿Y los intermediarios? Los intermediarios están en el ojo del huracán. Los tour-operadores se ven desplazados hacia el lugar que ocupaban las agencias de viajes que, ahora, se enfrentan con una nueva competencia. ¿Un ejemplo? En el web de Hoteles Sol Melia se anuncia la garantía “mejor precio asegurado”. ¿Qué significa ésto? Pues que la empresa garantiza a su cliente que no encontrará sus productos y servicios más baratos en otro portal web; en el mejor de los casos, los podrá encontrar al mismo precio. ¿Están acabados los intermediarios? Ni mucho menos. Solamente se enfrentan con un nuevo reto: ¿cómo incorporar más valor al producto o servicio y al mismo tiempo diferenciarse de la competencia cuando el factor precio ya no es determinante?

El precio siempre es importante, pero piensa que cuando no es determinante otros aspectos cobran más importancia para el usuario y, eso, para ti emprendedor, sólo significa una cosa: buenas noticias.

Lo anterior abre otra cuestión interesante sobre la que vengo pensando desde hace tiempo: ¿cómo estar razonablemente seguros de que hemos comprado al mejor precio posible? Veamos, la economía global e Internet facilitan al consumidor elegir su proveedor para casi cualquier producto o servicio de entre un conjunto siempre creciente y, en muchas ocasiones, de una dimensión ya considerable. Por otro lado, cuanto más homogéneo es un producto, es decir, cuanto más similar es a los de su competencia, más importante resulta el factor precio. Y en este contexto es en el que surge la pregunta anterior: ¿cómo, hablando del canal Internet, puede un consumidor estar razonablemente seguro de haber comprado al mejor precio posible?

Por supuesto, la respuesta no es trivial. Mientras el número de proveedores en el mercado sea pequeño, y asumiendo que el consumidor los conoce y tiene acceso a ellos, la solución pasa por visitar cada sitio web de éstos y comparar. Este método no es escalable y, por ello, a medida que el tamaño del mercado crezca, lo que hasta ese momento podía considerarse una solución dejará de serlo.

Entonces resurgirán de nuevo los comparadores, los meta-buscadores, e incluso es posible que emerjan aquellos famosos salvadores de nuestro tiempo y dinero, que hace años se quedaron en tan solo meros experimentos: los agentes inteligentes. Pero además existe otra alternativa conocida y que de momento está demostrando su valía: las redes sociales. ¿Y qué tienen en común todos los primeros? Pues que su funcionamiento se basa en la interoperabilidad entre sistemas diferentes y en la adopción de estándares de intercambio de información, como el actualmente ubicuo XML. ¿Y qué tienen que ver con todo ello las redes sociales? Pues que también hacen un uso intensivo de éstos estándares de intercambio de información.

Así pues, en este escenario, los productores -o vendedores- que deseen acceder al público consumidor en Internet ya pueden empezar a pensar, o mejor aún, a actuar. Deberán facilitar los medios para que su producto o servicio se pueda usar y contratar en el mayor número de webs posible y de las formas más diversas, inclusive en lugares que quedan fuera de su control; en otras palabras, dejar que sean los propios usuarios quienes se encarguen de la prescripción -del producto o servicio- y de su promoción por el mero hecho de que les gusta y quieren hacerlo. Y para que esto ocurra, el mejor y casi me atrevería a decir que único camino pasa por saber escuchar a los usuarios, verlos y tratarlos como una especie de socios en lugar de cómo a puros clientes.

Y todavía más, una forma muy inteligente de no perder oportunidades por el simple hecho de no haberlas ideado uno mismo, es desarrollar una interfaz de aplicación abierta para tu nuevo servicio, de tal manera que cualquier otro pueda a su vez desarrollar un servicio o producto que la utilice. Los ejemplos son diversos y concluyentes: los plugins de Mozilla Firefox o de WordPress, los APIs de Flickr o last.fm, y quizás los más conocidos y famosos de todos, los APIs de Google.

Se abierto y creativo. A ninguno nos gusta ver como otros se lucran con nosotros. Como seguramente no puedes recompensar a tus usuarios con dinero, recuerda que éstos son también tus fans, son casi como unos socios y tu deber es cuidarlos. Hazlo y te ayudarán a levantar el negocio, y no les importará que tengas éxito porque tú éxito será su éxito.

Hace ya algún tiempo leí en el suplemento de negocios de la edición del domingo de El País una entrevista a Mark Tluszcz, socio fundador de Mangrove Capital Partners, conocido primero por invertir en Skype y segundo por su mil millonaria reciente venta a Ebay. En ella, enseguida me llamó la atención esta frase:

“Creemos que el futuro está en las comunicaciones, en el modo en el que interactuamos. La experiencia de usuarios es aún muy pobre, y hay muchas cosas por descubrir (…)”.

Efectivamente, quien sepa adelantarse y crear las mejores aplicaciones sacando el máximo provecho de las nuevas tecnologías y de los nuevos usos de la red, triunfará; pero sólo si no olvida que lo importante, el centro de la experiencia que su aplicación debe proveer, es siempre el usuario y es a éste a quien debe conquistar. Y, no te quepa duda, si no lo haces tú, habrá otro que sí lo hará.

Palma de Mallorca, octubre de 2005 – abril de 2006.

9 Comentarios a “El poder está en el usuario”

  1. Renko Says:

    Bon dia Julio! muy interesante tu artículo… únicamente discrepo en un punto, el referente a los intermediarios y su posible desaparición… Yo creo que eso es precisamente lo que está caracterizando al ‘e-comercio’, la eliminación de los intermediarios, que es justo lo que permite a las empresas que venden por internet tener unos precios más asequibles para el consumidor final. ¿No?

    No sé, solo es una opinión.

    Saludos!

  2. Bel Llodrà Says:

    Hola Julio,

    bonito y árduo trabajo preparar esta conferencia :-)

    Normalmente cuando se habla de turismo en internet se empieza y acaba refiriendo a tecnología, webs comerciales, precios, dynamic packaging, interoperabilidad y precios. Todo esto es necesario, pero como mencionas al principio de tu artículo, creo que hace falta plantear esto desde un punto de vista sociológico más amplio y sobretodo desde el punto de vista del comportamiento del viajero.

    La web de itineraris es muy experimental. Estaba más enfocada a ver si los residentes, y viajeros experimentados, estarían dispuestos a compartir sus sitios preferidos de las islas con otros residentes o futuros visitantes. Para empezar la web solo está en un idioma, un trabajo pendiente, pero no olvidado, si interesa, es traducirlo.

    En esta presentación “Ciutadans com a amfitrions de les Illes Balears” [http://www.ibit.org/dades/doc/938_ca.pdf] puedes ver como surgió la idea. Si te fijas, en la página 10 se referencia la idea original de un trabajo que investiga como son los residentes los que mejor información tienen sobre el territorio. Esto sobretodo pasa en un tipo de turismo muy específico como el ornitológico.

    El experimento se probó durante la semana de la ciencia del año pasado [http://setmana2005.balearsfaciencia.org/home/]. En la semana de la ciencia se dan a conocer muchas instituciones de interés científico como el Museu de Ciències Naturals de Sóller, el Jardín Botànico, el Observatorio de Costitx, etc. que también pueden ser recursos de interés turístico. Interesaba ver si los residentes se animaban a aportar otros sitios de interés desde su propio punto de vista. Para motivarles había premios. Sobretodo la actividad estuvo dirigida a un público muy joven, que es el que suele participar en las actividades a través de los centros educativos. Además, esta actividad encajó en el día de Internet, y también se propuso para que los ciudadano aprendan a adoptar el uso de las TICs.

    No es una web comercial. Es una actividad. Ahora en Mayo también se introduce como una prueba más en la Gimcana Virtual, en la cual los equipos se pueden inscribir hasta el 30 de abril. [http://gimcana2006.balearsfaciencia.org/].

    Lo que está claro es que si no hay alguna motivación para aportar la gente no aporta, y quizá la que si aportaría ya va dejando sus experiencias en sus propios blogs. Una mejora de Itieneraris podría ser, claro, prepararla para recopilar feeds de sitios que vayan dejando imágenes sobre Baleares. Habría que analizar la forma.

    La web de Itineraris es sólo una pequeña porción de un planteamiento más amplio. La organización de un viaje tiene muchos elementos intrínsecos. La parte comercial es sólo una parte. Antes de comprar está el decidir dónde uno va, y esto no cuesta dinero, sino tiempo, deseo y motivación. Hay gente que lo tiene muy claro, o va en busca de ofertas, pero hay otra gente que decide donde le gustaría ir por aquello que le gustaría experimentar. Buscar por temas y por sensaciones el propio destino puede ayudar al viajero, que no lo tiene claro, a encontrar su próximo viaje. Luego cuando sepa donde irá, ya buscará las ofertas. Imagínate la web de itineraris aplicado al Mediterráneo, Europa o el Mundo. Donde navegando a través de temas, sensaciones e imágenes puedas descubrir nuevos sitios a partir de las aportaciones de otra gente. ¿Cómo lo encuentras fácil a esto navegando de blog en blog? Imagínate además, que los sitios comerciales también pudiesen asociarse a temas y a sensaciones. ¿No sería más fácil encontrar museo a visitar, un bar o un alojamiento, más allá de sólo buscando por precio? Imagínate que el residente que tiene un negocio capta la idea y además de recomendar un lugar cerca de su casa que quiera compartir recomienda el negocio de un amigo para ir a comer. Le genera visibilidad y reconocimiento. Esto ayuda al turismo local y sostenible.

    Julio, yo creo que intentar mostrar sitios de interés recomendados por residentes y visitantes desde un mismo frontoffice puede ser interesante para el viajero que necesita un “buscador de sensaciones”. También creo que el usuario no tiene porqué dejar sus experiencias en un sitio porque si, sobretodo si ya tiene el suyo propio. Hemos visto, que si las dejaría si puede ganar algo. Así, si interesa promocionar este tipo de actividades sólo hace falta ir montando concursos para conseguir un repositorio de imágenes y experiencias sobre el territorio. Y analizar como se podrían sindicar y relacionar con temas y sensaciones las publicadas en otros sitios. Estos concursos podrían estar patrocinados por diferentes instituciones y empresas.

    Lo que está claro es que los usuarios aportan valor, siempre.

    En la referencia que citaba antes (página 10 de la presentación) se expone que hace falta crear una especie de editor para filtrar la información generada por los propios residentes. En Itineraris aún no hemos llegado a esta etapa.

    Cuando quieras seguimos hablando. Sobre turismo en Internet yo creo que aún hay mucho que trabajar en lo referente al proceso de decisión para escoger un viaje, un destino y los sitios a visitar cuando estás en el. Hasta ahora en Baleares no hacía falta trabajar sobre este tema, porque la motivación era clara y sólo una: sol y playa. Pero ahora que esto está cambiando, el viajero tiene que planificar los sitios que quiere visitar y esto significa, elegir, tomar decisiones de un amplio abanico. En este contexto juega un papel clave el tema de las recomendaciones. Y para buscar recomendaciones ¿qué se hace? 1. Buscar alguien del lugar. 2. Buscar alguien conocido que lo haya visitado antes. En ambos casos se intenta buscar alguien con afinidades cuyas recomendaciones puedan aportarte valor. Sobre esta tema, tenemos otro proyecto en marxa: http://www.ibit.org/home/proyectos/proyecto.php?id=997

  3. Jandro Says:

    A las coicidencias sobre sobre música (no en todo: tampoco me desagradó tanto el sonado de Marc Ribot) y geekismo, veo que se une la desesperacion sobre la miopía de las empresas turísticas. Después de leer el texto, solo apuntarte un par de cosas sobre RSS y las páginas de inicio personalizadas: las webs turísticas orientadas a consumidor tienen un terreno abierto con la sindicacion. De hecho el RSS pocos usos ha encontrado fuera de la sindicacion de “textos” (posts, noticias,….). Pero, y la sindicacion de números (precios)?: es decir, las “áreas de clientes” de las webs turísticas, son cuestionarios infumables dónde sólo piden (hasta la raza de tu perro) pero nada dan: te imaginas si pudiese sindicarme a los precios de la ruta PMI BCN entre las 16:00 y las 20:00. O para cruceros o circuitos para la primera semana de julio. O para un hotel de 3* para el finde del Primavera Sound?. Se lo sugerí hace un par de años a la direccion de mi empresa y cuando oyeron mi opinión sobre lo que se considera el factotum del marketing relacional en turismo (“jefe, olvídate de newsletters y gilipolladas, es intrusivo, no segmentable y colapsa lineas y buzones) cambiaron la cara de de-que-coño-me-hablas (¿Bloglines?¿Semánticaqué?) a cara de no-me-jodas-los-emailings-mamon.

  4. Bel Says:

    :-))))
    Esto de la gestión del cambio,…
    Me apunto al RSS PMI-BCN y BCN-PMI. Hay algo de lo que comentas en http://www.skyscanner.net/rsspage.asp?langid=es&ccy=eur&oc=es

  5. julio Says:

    Gracias por comentar. Iré por partes, empezando por lo más sencillito.

    Bel: Necesito releer tu primer comentario antes de poder contestar a todo ;-) De todos modos, en realidad no lo he escrito pensando en la ponencia sino más bien al reves: ya que lo he escrito, lo aprovecharé para la conferencia ;-)

    Por cierto, sí, Skyscanner está bastante bien. Esteve me habló de ellos y la verdad es que prometen, aunque todavía no funcione muy fino: los feeds de RSS no los entiende ni Thunderbird ni FeedReader y presenta algunos defectos de funcionamiento. Trabber es otro ejemplo de buscador de vuelos baratos. En cualquier caso, estos son el tipo de intermediarios que aportan valor al usuario.

    Renko: En realidad yo no creo que los intermediarios desaparezcan. La opinión que expones acerca de lo que el e-commerce supondría para éstos, aunque parece lógica, no creo que en la práctica se llegue a producir, excepto en casos muy concretos. La mayoría de productores no están preparados, ni probablemente interesados, en dedicarse a la comercialización por si mismos, con todos los problemas intrínsecos a esta actividad: estocaje, transporte, gestión de tarjetas, impagados, devoluciones, seguros, gestión de clientes, etc. Un supermercado virtual es un tipo de intermediario necesario; y que aporta valores claros -distintos del factor precio-, básicamente, más comodidad para el usuario, además de las ventajas propias de cualquier supermercado convencional, servicio a domicilio, listas de la compra, etc.

    Jandro: Hola, bienvenido. Efectivamente, las posibilidades que abre la sindicación de otros tipos de contenidos es muy interesante, especialmente la referida a los precios, aunque sólo para un cierto tipo de productos o servicios. Por ejemplo, no creo que nadie vea interesante agregarse los precios del yogur ;-) porque cuando vas a comprar yogures también compras las demas cosas de la casa, pero si pudieras obtener los precios y disponibilidad actuales de tu lista de la compra completa en diferentes supermercados, sí que molaría.

    Lo gracioso de este mercado es que así como en su día los servicios push fracasaron -¿os acordáis?- hoy el RSS triunfa. Y lo más divertido de todo es que para el usuario la función de ambos es prácticamente idéntica: recibir cierto tipo de información. Por supuesto, dejando de lado el hecho de que el RSS es un servicio pull, claro.

    Lo único que puedo decir sobre la anécdota con tu jefe es: ¡Dale otra oportunidad! ;-) Que quizás se lo propusiste “demasiado” pronto. Incluso hoy, el usuario medio todavía no sabe qué es ni para qué sirve eso del RSS. Obviamente, ese usuario también está harto de tener que dar sus datos para suscribirse a boletines email, de no recordar si ese boletín que recibe es spam o realmente en algún momento se suscribió a él, de temblar sólo de pensar en contestar al email para pedir que le borren… Para mí, el boletín email como soporte de marketing está muerto y la agregación de contenidos XML es su sucesor. Pero a lo peor todavía es pronto para el mass public -español al menos-.

  6. julio Says:

    Como prometí, he leído y releído el largo comentario inicial de Bel y éstas son algunas de las conclusiones a las que he llegado y de las cuestiones sobre las que algo -creo- puedo aportar a propósito de Itineraris.

    Primero unas cuestiones de concepto generalmente aplicables a cualquier web:

    Si una web es comercial o no es irrelevante. Sólo hay dos clases de webs: las que funcionan y las que no. Moraleja: Piensa y actúa tal como lo harías si fuera una empresa cuyo fin es ganar dinero -tener éxito- y donde además hubieras invertido todos tus ahorros.

    No se puede obligar al usuario a hacer las cosas que tú quieres que hagan. En este sentido, fomentar y promocionar el uso de Itineraris mediante premios y concursos no es un buen método porque no tiene ningún efecto fidelizador; mientras exista el estímulo y sobre todo en un entorno controlado como el de la Semana de la Ciencia seguro que funciona, pero una vez concluída ésta -o eliminado el estímulo- el globo se desinflará. Y no se puede estar constantemente “soplando”.

    Se trata de alinear los intereses del web con los del usuario; como decía en el ensayo, de cautivarle y conseguir que desee hacer lo que tú quieres que haga sin mediar premios u ofertas. Y recuerda, primero debes ganarte a los usuarios “avanzados”, el público general ya vendrá después. Por supuesto, esto no quita que en vuestro papel de difusores -incluso de educadores- acerca de las TIs entre la sociedad balear, no debáis organizar este tipo de actividades en torno a un proyecto web.

    Y ahora algunas opiniones e ideas concretas para aplicar a Itineraris:

    * Tratándose de imágenes, es decir, de algo asimilable a “lugares”, el nombre “itineraris” es bastante desafortunado y genera confusión. Un itinerario se puede definir como una sucesión de lugares de interés en un orden determinado. “Racons” sería mucho mejor, más apropiado.

    * Habría que dar más relevancia a los aspectos geográficos. Me explico: normalizar los nombres de los municipios y que el usuario, al introducir una foto, lo eligiera de una lista en lugar de escribirlo directamente, posiblemente hacer lo mismo con el de las poblaciones -con la salvedad de permitir valores nulos- y disponer el campo de texto para poder escribir las indicaciones de localización concretas -como un nombre de plaza, la intersección entre dos calles o “por la carretera que sube la montaña, entre el Km. 3 y 4, después de la curva que tiene un gran pino a la derecha”-. Tampoco desdeñaría incorporar un campo de posición precisa -longitud y latitud-. ¿Y por qué, o más bien, para qué todo esto? Pues porque una de las formas más obvias -y útiles- en que se puede prever relacionar Itineraris con otros sistemas es precisamente a través de la localización. Por ejemplo, integrándolo con Google Maps.

    * La clasificación temática es útil y me parece bien, pero en vez de utilizar lo que llamáis “sensaciones” como otra clasificación cerrada -y tener así dos taxonomías-, ésta última que en definitiva no son más que etiquetas -tags- la convertiría en una clasificación abierta -una folksonomía- al estilo de los esquemas utilizados en las redes sociales -flickr, del.icio.us, technorati, digg, meneame ;-), last.fm, oddeo, upcoming, etc.-

    * Proporcionar un API de servicio web y desarrollar algún plugin -aunque sea como ejemplo- para alguna plataforma de publicación personal de éxito -por ejemplo, wordpress o movable type-. También puede ayudar crear un sistema de badges personalizables. Obviamente, estas acciones van dirigidas a que una parte de los usuarios avanzados, los que escriben en sus blogs o mantienen algún tipo de página web, puedan mostrar imágenes de Itineraris en sus propios webs. Esto es muy importante, para mí incluso más que el asunto de los idiomas, porque con ello además de motivarlos y animarlos a usar tu sistema, obtendrías una mayor exposición al público en general y, gracias al efecto red, posiblemente veríais como el número de usuarios registrados crecía más rápidamente.

    * Por descontado, la utilización que hacéis de los feeds de RSS se debería ampliar y mejorar. Sería imprescindible disponer de feeds independientes para cada temática, cada etiqueta -las actuales sensaciones-, cada lugar -como mínimo para cada isla y municipio, aunque tampoco estaría mal llegar al nivel de población-, y por supuesto para cada usuario.

    Y una última cosa: Como álbum fotográfico y red social flickr está a años luz de lo que es Itineraris. Y dado que es prácticamente imposible competir con ellos en cuanto a la gestión de imágenes, lo mejor posiblemente sea destinar más esfuerzos a identificar, mejorar, potenciar y comunicar los valores propios y diferenciadores de Itineraris, aquellos que lo hacen único.

  7. Bel Says:

    Hola Julio,

    trob que els teus suggeriments per millorar itineraris són encertats i raonables, vist amb perspectiva del que ja està fet i del que es pot arribar a fer en funció del que ja hi ha funcionant, sempre i quan, com en tot, el temps per a desenvolupar-lo, el temps de proves i rectificacions i el pressupost també ho fos.

    Esper que hagis passat bones festes.

  8. popigirl aka dolorespop! » Día del emprendedor en Baleares Says:

    [...] Como en su día anuncié, en teoría debería haber presentado mi ensayo El poder está en el usuario en este foro pero, por diversas cuestiones, que ahora no vienen al caso, ésto no ha sido posible. Sin embargo, sí que participaré en una conferencia-taller que lleva por título Plan de negocio e Internet acompañando a Vanessa Rosselló (CEEI Balears), Miguel Ángel Gorrías (emprendedor y reciente ex-CAEB) y Juanjo López (CAEB). [...]

  9. encuestas remuneradas Says:

    buenos dias. como te va dejame confesarte que yo no estaba buscando nada acerca de este tema y es que en realidad a mi este tema no me gusta para nada, pero te felicito porque la manera en que escribiste me fascino. Por primera vez he encontrado contenido digno en la red. Un saludo.

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