Ideas para luchar contra los abusos de la SGAE

La puñetera SGAE está de rabiosa actualidad otra vez y, como siempre, nos cogemos el calentón, desbarramos unos días o a lo sumo unas pocas semanas, y volvemos a nuestra tranquila y silenciosa existencia condescendiente con lo que no nos parece justo. En general somos muy comodones y eso juega en nuestra contra.

A mí no me interesa avivar el fuego inutil de la chulería fácil, pero llegados a este punto de tomadura de pelo supina del sufrido ciudadano, sí me apetece en cambio proponer alguna idea de carácter práctico, con la esperanza de ayudar a terminar con esta dictadura. Como suele suceder en este tipo de asuntos, estamos hablando de dejar de ser hipócritas y llamar a las cosas por su nombre; si además nos ponemos las pilas y actuamos con inteligencia y de forma organizada, deberíamos ser capaces de conseguir nuestro objetivo.

Aviso: Yo no soy abogado ni conozco las leyes, por lo que seguro que lo que a mí me puede parecer lógico, razonable y realizable, quizá no lo sea tanto. Agradeceré cualquier corrección o aclaración al respecto.

Vamos a ver, en esto hay tres grandes actores principales: los autores, diversos intermediarios (discográficas, medios de comunicación, organismos relacionados con los derechos de autor, comerciantes, etc.) y nosotros, los consumidores. Cada uno tiene su función y abogar, como hacen algunos, por eliminar a los intermediarios no es una solución.

Los consumidores

Yo como ejemplo. Yo compro mucha música y, como se puede ver en este blog, voy a todos los conciertos que puedo. Soy capaz de comprar un álbum de alguién que no conozca y también me lo puedo comprar sin pestañear sólo por haber escuchado una canción que me guste. Soy un coleccionista de música y me gusta tener en mis manos originales. Para mí Internet es como la radio: me sirve para estar al día de la música que me interesa; si algún músico me llama la atención, me bajo los trabajos que encuentro y los escucho, si me gusta, necesito comprar el disco; no me vale la copia digital y menos en un formato con pérdidas respecto al original; tampoco me sirve alguna canción suelta porque para mí (y presumo que para más gente) un disco, al igual que un libro o una película, es una obra conceptual que se entiende completa (con tapas, notas interiores, letras y lo que sea), y si no que les pregunten su opinión a los artistas.

El sábado pasado compré seis cd que no andaba buscando, entre ellos, el de Miss Kittin titulado Live at Sonar. Este disco tiene un sistema de control de copia tal que, cuando lo cargo en mi reproductor de cd hifi, éste se vuelve loco y sólo tras intentarlo repetidas veces consigo que lo reproduzca.

Estas limitaciones a la reproducción de un cd original pueden suponer un intento de estafa porque el fin del producto en sí es ser reproducido y la nota “La compatibilidad con todos los equipos no está garantizada” impresa en la contraportada es ambigua y se puede considerar una cláusula abusiva: mi equipo cumple la norma técnica de reproducción de audio digital sobre discos compactos y el soporte se encuentra en perfecto estado, pero resulta casi imposible reproducirlo debido a la utilización intencionada de técnicas que violan o abusan del estándar (para saber más, un buen punto de partida es la entrada CD Audio en la Wikipedia).

Primera idea: Denunciar, no sé si ante Consumo o directamente en los Tribunales de Justicia, al productor de estos cd intencionadamente defectuosos y solicitar las correspondientes indemnizaciones económicas. Si se facilita el que todas las personas perjudicadas podamos tramitar estas denuncias, pienso que ésto puede ser efectivo.

Los autores

Si como parece es cierto que los autores no son precisamente los que se llevan la mayor parte del pastel, ellos deberían estar igual de cabreados que nosotros, o más. Tienen derecho a poder vivir de su trabajo, como cualquier persona. Entonces ¿por qué no se movilizan y luchan por sus derechos? Yo no lo entiendo. Además, por definición, autores y consumidores tendríamos que estar en el mismo bando. Sin su público, o sea nosotros, ellos no existen; al fin y al cabo somos quienes compramos sus discos y vamos a sus conciertos. Entonces ¿por qué no se movilizan y luchan por nuestros derechos? Tampoco lo comprendo.

Segunda idea: Concienciar a los artistas, es decir, a los autores, de que ambos estamos siendo perjudicados por estos organismos que supuestamente deben ayudarles, y de la absoluta necesidad de que se desmarquen de ellos (copyleft puede aquí servir de ayuda, a juzgar por las últimas noticias) y se asocien y organicen para defender sus derechos.

Tercera idea: La clásica del lobby de opinión. Más fácil de decir que de hacer, pero una recogida de firmas que apoyen la solicitud de revisión y modificación de las leyes que regulan la existencia y atribuciones de organismos como la S.G.A.E. y la propia del canon por copia no sería descabellada, y creo que podría ser tenida en cuenta, sobre todo si fuera respaldada masivamente por los autores.

Los intermediarios

He leído en algunos blogs, comentarios pueriles sobre ocurrencias más pueriles incluso, como la del botón de pago directo al autor de Stallman (parece que no conocen la naturaleza humana), o cuestiones que nada tienen que ver con el tema como la calidad de las obras.

Los intermediarios son necesarios pero, al igual que en otros sectores económicos como por ejemplo la agricultura, su poder y ganancias tiene que estar acorde con su función. El Estado debería vigilar estas situaciones de abuso de posición dominante de forma similar a como lo hace en cuestiones que afectan a la competencia.

En este apartado no tengo ideas. Como en otras cuestiones, siempre dependerá de la presión que reciban, o perciban, nuestros representantes políticos y gobernantes. Lo único podría ser utilizar Internet para hacer llegar al mayor número posible de partidos, cargos electos (locales, autonómicos, nacionales e incluso europeos), y organizaciones ciudadanas, nuestras reivindicaciones.

Última idea: La desobediencia civil. Cuando todo lo demás falla, la desobediencia civil es la única salida; el problema en este caso es descubrir cómo desobedecer, claro.

¿Alguna se anima a dar otro pasito más?

9 Comentarios a “Ideas para luchar contra los abusos de la SGAE”

  1. joan Says:

    Yo también compro discos pero de vez en cuando me da el calentón y me planteo dejar de hacerlo. Luego me doy cuenta de que ésa postura acabaría afectando a artistas que nada tienen que ver con la Sgae o con las grandes multis. Lo que sí decidí es no comprar cds con el Copy Control. La ley contempla el derecho a la copia privada, por lo que un disco con ese sistema vulnera los derechos del comprador.
    En el fondo, yo pienso que la pelota está en el tejado de los artistas. La industria y las sociedades de gestión de derechos ya sabemos que lo único que pueden hacer es intentar poner puertas al campo. En cuanto a los políticos, cada vez que afrontan este tipo de temas caen en discursos fáciles, demostrando una ignorancia que dice poco a su favor.

    También estoy de acuerdo contigo en el post posterior: los soportes físicos no van a desaparecer, como no ha desaparecido el vinilo. Este tipo de discursos catastrofistas en plan “vamos a leer en el ordenador y van a desaparecer los libros” ya cansan.

  2. Legado :: Soliones a nivel de calle. SGAE. :: March :: 2006 Says:

    [...] Os dejo el link de su blog además de los contenidos en nuestro servidor. Vía: Blogmemes  Comments » [...]

  3. Legado Says:

    El p2p directo desde las productoras. Venta directa con algún setrvicio de pago seguro que nos de la opción de grabar nosotros mismos los contenidos, Quitariamos de esa manera intermediarios, problemas con compatibilidades, inutiles errores de protección que a la alrga no sirve de nada. En resumen, hacer esos contenidos mucho más accesibles y menos restrictivos.

    Si alguien pone algúna solución en mi blog te la paso inmediatamente.

  4. julio Says:

    Gracias por comentar.

    Joan, parafraseando a Renko: “suscribo tu opinión hasta en las comas” (es que me encantó la expresión, Renko ;-]), y desde luego lo que más me gustaría es ver a los artistas reaccionar y ponerse las pilas, y que se las pusieran a esa especie de amos de república bananera que tienen, que lo único que buscan es pasta y más pasta.

    Legado, estoy de acuerdo contigo en lo del DRM, no sirve ni servirá de mucho porque posiblemente quien tenga intención de saltárselo lo podrá hacer sin mayor problema (hasta ahora ha ocurrido así). Sin embargo yo pienso que los intermediarios no son malos per se, al contrario, son útiles y necesarios, pero deben cumplir una función clara en el ciclo de distribución (no ser un mero injerto) y su retribución tiene que ser razonable y proporcional a su trabajo (y al riesgo que corren); lo que no es de recibo es que sean los que más ganen, y además por la cara.

  5. joan Says:

    Creo que una mayoría silenciosa de músicos ve las cosas como tú y yo. Otro tema es pasar del pensamiento a la acción.

  6. joaquin Says:

    Hola Julio,

    Me he leido tu artículo con bastante interés, te dejo por si te interesa un enlace a un estudio sobre el tema de la piratería que puede resultarte interesante (¿?). Digamos que este informe surgió de la necesidad de saber que es lo que opinaba el sector más importante sobre la piratería, es decir, nosotros, los consumidores.

    Una de las conclusiones es que la gente quiere defender a los artistas sí, pero no a cualquier precio.

    un saludo,

    joaquín

  7. julio Says:

    Hola Joaquín, gracias por pasarte y por tu comentario. Me he bajado el informe y espero tener un momento mañana para leerlo, parece muy interesante. Saludos.

  8. joaquin Says:

    cualquier crítica/ comentario es siempre bienvenido ;P, si tienes preguntas, ya tienes mi email

  9. Barbanegra Says:

    Muy buenas, yo tengo una idea que no se valdrá de algo pero la voy a poner en práctica ahora mismo: yo ni veo cine español ni oigo música española salvo contadísimas ocasiones porque mi escaso tiempo libre no es para dedicárselo a ver/oir basura, y me jode cantidad pagar a la sgae el canon de mi equipo de música cuando escucho otra música, así que lo que voy a hacer es bajarme y compartir toda la discografía del Ramoncito y el Jarabe Apaleao (dos de sus máximos abanderados) y al menos que cobren del canon, pero no por vender (si es que venden) su mierda de música.

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