Hoy toca post cañero. Mis disculpas adelantadas a los que se sientan ofendidos.
Creo que tenemos el peor Presidente del Gobierno de toda la historia de la democracia reciente en España. Y para colmo su gabinete, salvo honrosas exepciones, está a su misma altura. A algunos, y sobre todo a algunas, me produce incluso vergüenza ajena oirlos hablar o verlos en según que actos. Claro que si recuerdo a la Ministra de Asuntos Exteriores del último gobierno del PP, pues también es para ponerse a llorar. Y es que en los últimos tiempos el Parlamento parece más un patio de colegio que otra cosa: tú tonto, no tú más. Deprimente. Pero el no va más, el summum, el momento culminante de este circo, fue la escena de histerismo que anteayer protagonizó la Vicepresidenta primera; auténticamente surrealista, nunca vi nada igual.
Sin embargo, lo peor no son las tonterias que (muchas veces) dice nuestro Presidente: palabras huecas y perogrulladas cuando no sencillamente frases mal construidas; es como aquel que cambia los refranes tergiversando su significado y ni tan siquiera se da cuenta de su error. Lo peor, decía, es la sensación de tomadura de pelo, de falsedad y engaño, de discurso mitinero para borregos exaltados, de demagogia barata y de técnicas de marketing político de manual que me transmite.
Otro capítulo aparte es el lenguaje que utiliza. Bueno, para ser justo el que usan tanto él como la amplia mayoría de políticos: verborrea redundante y estúpida hipocresía (léase corrección política) como decir “el conjunto de la sociedad” por “la sociedad” y cosas similares.
Me gustaría poder transcribir literalmente algunos ejemplos, algunas de las últimas frases que le he escuchado decir pero no las recuerdo con exactitud, así que, antes de inventármelas, prefiero ser prudente y callar. De todos modos, el motivo por el que he escrito esta entrada no es otro que el anuncio del supuesto fin de ETA.
¿Por qué tienen la desvergüenza de salir diciendo, pérfidamente, como quién da a entender que conoce algún secreto pero que no tiene ninguna intención de revelarlo, que seguramente estamos ante el final de la violencia terrorista etarra? Por favor, ¡qué los españoles ya somos mayorcitos! Si tienen la certeza y las pruebas que lo demuestran, expónganlas claramente: estamos ante el fin de ETA por ésto, aquello y lo otro. En caso contrario, cállense y no jueguen a sus jueguecitos políticos de manipulación de la opinión pública. Aunque a la vista de los atentados recientes, aunque por fortuna hayan sido sin víctimas, la verdad no sé en qué se basan para anunciar el tan deseado final. Y, por cierto, una tregua no es un final, ya hubo otras y todavía estamos igual.
Nota para los fanáticos defensores pro-socialistas: Por favor, abstenerse de comentarios del tipo “tú facha”; si no entiendes que no tengo por que ser de derechas para opinar así y si no tienes un argumento distinto de los del tipo “el PP bla, bla, bla…” piénsatelo dos veces antes de escribir. Gracias.