Sabemos que ha llegado septiembre

Como cada año, ha llegado septiembre. Y sabemos que ha llegado, no por esa hoja delatora del calendario que tienes en la cocina o por las caras largas tras las vacaciones o por la proximidad de la vuelta al cole…; no, sabemos que está aquí por el aumento espectacular del spam.

Del spam televisivo, por supuesto.

A ojo de buen cubero, yo diría que más del 50% de los anuncios son acerca de coleccionables y fascículos sobre los más diversos temas y las más extravagantes aficiones. Sólo entre Ediciones Altaya y Planeta de Agostini, nombre tonto donde lo haya (IMHO), suman casi una centena.

¿Parece increible, verdad? Pues puedo asegurar que es cierto. Pero no penséis que me he aficionado a mirar la tele con el fin de ofreceros datos irrefutables, no, sólo he dado un fugáz vistazo a sus webs (¡tanto el uno como el otro ofrecen incluso un índice alfabético!).

¿Nos encontramos ante otro caso de frikismo extremo?
Por desgracia me temo que sí.

Un comentario a “Sabemos que ha llegado septiembre”

  1. Magdalena Says:

    ¿Y lo que nos reimos con la cantidad de cosas que llegan a hacer? O cuando vamos a casa de alguien que tiene más de cuatro colecciones apiladas en una vitrina, o miles de vitrinas colgadas por todas partes…

    Alucinante, no obstante, la cantidad de dinero que llega a gastarse la gente. Porque cada primer tomo vale 1 euro, muy bien, pero poniendo el ejemplo de la única que me interesa, la de National Geographic de España luego vale 5,95 euros cada tomo. Esta en concreto me gustaría tenerla, pero imagínate que pagas 5 euros por cada pieza de un avión, que al fin y al cabo es un juguete.

    ¿¡Frikismo!? No creo, más bien analfabetismo, consumismo, idiotez,…

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