Yo prefiero pensar por mí, gracias

Ayer leí en el blog de una compañera de trabajo, Magdalena, un mensaje que me ha hecho reflexionar.

Por favor, pongamos en marcha el cerebro, vamos a pensar en lugar de sólo absorber información. Se supone que sabemos hacerlo ¿no? ¡Pues adelante!

Bueno, el mensaje trata de un anuncio de “contramanifestación” (con la coletilla de “pásalo” que enseguida me recuerda a las odiosas cadenas y hoax), contra la manifestación convocada por el Foro de la Familia (un conjunto de no-se-cuantas organizaciones, según creo) para este 18 de junio próximo en Madrid.

Se supone que vivimos en un país democrático: queremos que todas las personas puedan expresar sus opiniones; queremos que se escuchen y respeten las nuestras. ¿Por qué entonces estas personas (las que apoyan este contramanifiesto) no soportan que otros se expresen? Cuanto más progresista es una postura menos entiendo estas acciones: me parece una postura incoherente.

Dicho esto, ya el título supone un mal comienzo, ¿por qué? Pues porque todo lo que se define como contrario a algo en lugar de a favor de otra cosa ya me parece equivocado. Tú, yo, todos tenemos nuestras propias ideas ¿no? Pues para convencer a otro de la bondad y verdad de las suyas, la mejor forma es ser capaz de definirla en un sentido positivo, no como negación de las del otro.

Además, me parece muy poco respetuoso reventar las manifestaciones de otros. Si tienes algo que decir, una opinión diferente, estupendo, organiza tú propia manifestación y listos. No es justo ni correcto ir a provocar a los que no piensan igual, se supone que queremos convencerlos, no doblegarlos por la fuerza (y menos practicando un juego sucio).

Por otro lado, el escrito es tendencioso cuando menos, está repleto de interpretaciones e inexactitudes deliberadas, es faláz y demagógico; en lugar de proporcionar información y citar fuentes para que el que lo lea se forme su propia opinión, sencillamente te da unas ideas ya mascadas, extrae conclusiones falsas que parecen especialmente diseñadas para soliviantar y levantar ampollas en los lectores, generar crispación y rechazo gratuitos. Parece decir: No pienses por ti mismo, por ti misma, cree lo que yo te digo (y sígueme, claro).

¿Por qué digo que son conclusiones falsas? (modo razonamiento analítico on ¿recuerdas?) Pues, sencillamente por que cada cual, cada persona que asista a la manifestación es un ser individual y diferente por definición; podrá comulgar en mayor, menor o incluso en ninguna medida con lo que dice el contramanifiesto que los que asistirán a ella (¿todos?) piensan. Incluso aunque haya personas que efectivamente lo piensen, no serán todas, no sería lógico ¿no te parece? Las cosas no son blancas o negras sino más bien de infinitos tonos de gris y generalizar suele ser el camino más directo hacia el error.

Lo peor, en cualquier caso, es el final del documento, la llamada a la (re)acción. ¿Qué significa “gritar más que ellos”? ¿anularlos? ¿negarlos? ¿no es esto una postura absolutamente intolerante, autoritaria y totalitaria, es decir, fascista?

¿Y eso de que ésta no es “nuestra España” qué implica? Somos diferentes, somos plurales, somos tolerantes y vivimos en el mismo espacio, compartimos unas cosas y nos separan otras pero, nos guste más o menos, todos formamos parte de la misma comunidad, así que sí, ésta es nuestra ciudad, nuestra región, éste es nuestro país… es nuestro mundo, simplemente porque todos formamos parte de él.

2 Comentarios a “Yo prefiero pensar por mí, gracias”

  1. Magdalena Says:

    Si algo me define claramente, es que soy una persona que se calienta rápido y prendo como una cerilla, puro instinto.
    Luego reflexiono y llego a conclusiones con tonalidades más grises, pero mi primera reacción es siempre ponerme panza arriba, y por eso publiqué el e-mail en cuanto me llegó, sin tener tiempo de reflexionar a fondo sobre el tema en cuestión (¿serán los 20 años?). También tengo que admitir que me gusta más un buen debate que a un niño una piruleta, y que fomentar que la gente de su opinión y a la vez expresar y perfilar la mia.
    Mi opinión (sí, la mia) tiene diversas vertientes (tantas como tiene este asunto tan peliagudo):
    - Por un lado, hacer una contramanifestación no es evitar o no desear que otros demuestren su postura, sino demostrar la tuya.
    - Demasiada gente tiende a pensar hoy en día que está en posesión absoluta de la verdad, cerrando los ojos y los oídos a cualquier opinión externa. Creo que la gente que se manifestará el sábado en Barcelona no forma parte de esta gente, sino que simplemente se han visto atacados en algo que además les ha costado mucho conseguir. No creo que nadie de los que se manifiesten en Barna quiera convencer a los demás, sino simplemente hacer lo mismo que ellos: dar su opinión.
    - En ningún momento he dicho que yo crea que la manifestación vulnere los derechos fundamentales. Otra cosa es que puede llevar a ello, y en eso sí que estoy de acuerdo. La negación de algo tan normal como el matrimonio es una discriminación, y una discriminación a esta escala y a estas alturas (una vez aprobada la ley de una forma legal por los gobernantes elegidos por sufragio universal… con lo que ello conlleva) puede provocar odio. Por ejemplo: si un chaval pone en la cochera de una casa “Muérete marica de mierda” o “Vete y cásate con tu abuela, que al menos es una mujer”, ¿no está vulnerando el derecho al honor y a la propia imagen (art. 18 de la CE)? Yo creo que sí.
    No se trata de que la manifestación en si misma invada los derechos fundamentales de los homosexuales (que ya se verá), sino que podemos llegar a un punto en el que se vea normal y se justifique que se vulneren dichos derechos.
    - Otra sobre la que quería puntualizar es que, aunque comparto la idea de hacer una manifestación expresando la postura opuesta, estoy completamente en contra de que empiecen a decir sandeces como amenazar con sacar una lista de los homosexuales del PP, porque en mi humilde opinión, eso sí que vulnera el derecho a la intimidad, independientemente que me parezca bien o no que alguien lleve una doble vida y mienta sobre si mismo porque no es capaz de aceptarse.
    - Hay que tener en cuenta que el e-mail no es más que propaganda para que la gente acuda a una manifestación y al igual que los programas de los partidos políticos, tiene sus exageraciones, medias mentiras, medias tintas,… leer entre líneas es cosa nuestra. El que no sepa hacerlo, será un borrego, y por publicar dicho e-mail íntegro en mi web no considero que yo lo sea. Es más, lo he hecho con toda la intención de no influir con mi opinión en la visión de la gente.
    - También me preocupa un poquitito bien grande lo que puede llegar a pasar, esta claro que en un principio son dos manifestaciones pacíficas y bien lejos una de otra (Madrid-Barcelona), pero estos temas siempre ponen los nervios de la gente a flor de piel, y nunca sabes dónde puede llegar la gente.
    - Otra cosa: El matrimonio civil a efectos legales es un contrato al que se le hace especial mención en el código civil por ser algo muy significativo para nuestra sociedad. En cambio, el matrimonio eclesiástico, aunque se formalice civilmente como un contrato, implica otras cosas, que lo convierten en algo diferente. En mi opinión, hay cosas que el matrimonio (y a partir de ahora me referiré al civil) proporciona a una pareja: poder hacer la declaración juntos, pensiones de viudedad, preferencias de vacaciones, días libres si el marido/mujer está enfermo,… que no obtienen las parejas de hecho. Es esto, y no la unión amorosa (ya que para ella no hace falta firmar nada), a lo que creo que tienen derecho los homosexuales igual que los heterosexuales. En mi opinión, si se llama matrimonio, pareja de hecho o “poupurri” da igual, la esencia es que tod@s seamos iguales ante la ley.
    Me he quedado a gusto ¿no? Vaya rollo te he soltao’

  2. julio Says:

    Sólo dos cositas:

    1.- Desde luego no sé si lo parecía, pero el objeto de mi crítica no eras tú, Magdalena (salvo por dar publicidad a este contramanifiesto en, como tú dices, ese primer momento “caliente” sin pararte a pensar un momento.)

    2.- Mi mensaje trataba únicamente de las formas, no del tema en sí. Y, en mi opinión las formas de este documento no tienen excusa, independientemente de que lo que defiendan pueda ser justo o no.

    Por cierto, a mi también me encantan los buenos debates, así que con un poco de suerte… jejeje

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