Ses Portadores (o Portocolom reloaded)

Una vista de PortocolomNo sé si será cosa del destino, pero tras mucho tiempo sin pisar Portocolom en menos de quince días ya hemos estado dos veces y la verdad es que siempre ha sido uno de los pueblos más bonitos de Mallorca, ¡me encanta!

Ayer domingo de Pascua decidimos salir a comer fuera con Miguel Ángel e Isa (encuentro muy divertido dar nombres de personas que quien lee esta líneas probablemente no conoce; es como crear personajes de ficción). Estamos todos saturados de empanadas, robiols y crespells; el frit de Pascua ni nos atrevemos a probarlo ya. La solución es evidente: elegir un lugar preferiblemente costero y decantarse por un buen pescado. Así que aquí aparece de nuevo Portocolom.

Y el lugar elegido fue el ya clásico restaurante Ses Portadores, situado en el mismo paseo que va bordeando la bahía, pasado el puerto y el Restaurante Colón, y que en esta parte recibe el nombre de Ronda del Crucero Baleares.

Fachada del restaurante Ses PortadoresVista desde el restaurante

——
Típico restaurante especializado en cocina mediterránea con buenos productos del mar (y la tierra). Situado en primera línea, con el mar a un tiro de piedra y enmarcado por los pinos, parece una postal de la feliz Mallorca de los 60 o 70.

Tras una cervecita acompañada de unas anodinas aceitunas manzanilla, este fue nuestro menú:

  • Entrantes: Escopiñas, Mejillones de roca y unos pimientos de Padrón (a pesar de no ser el tiempo). Tanto las escopiñas como los mejillones, estuvieron ¡espectaculares!
  • Platos principales: Rape (que nos fue recomendado y con razón). Uno a la plancha, otro frito con cebolla y un tercero acompañado de una salsa de naranja. Los cuatro estuvimos contentos con la preparación que cada uno habíamos pedido, pero yo me quedo con la plancha porque con un pescado tan excepcional no era necesario más.
  • Postres: Un flan de nata, dos tiramisús y un helado de higo; todos de la casa y todos muy sabrosos.
  • Vinos: Muscat de Miquel Oliver (Petra). Un blanco perfecto para este menú, seco, con aroma a hierba y frutas, y muy fácil de beber. Casi sin haberlo pedido nos abrieron una segunda botella, pero no nos importó porque nos la terminamos enterita.

Local y decoración: La situación inmejorable pero tanto el local (anodino) como la decoración (de restaurante familiar de toda la vida) no son precisamente destacables.
Cocina: Notable. Uno debe saber a lo que va, pero lo que es seguro es que no saldrá defraudado. Buen género, puntos de cocción conseguidos, algún que otro intento de sofisticación que para mi gusto sobra (el rape a la salsa de naranja sin ir mas lejos). Cantidades más que adecuadas y guarniciones típicas (y mejorables).
Precio: Normal, lo que se puede esperar de un restaurante de este tipo en el lugar en el que se encuentra. Los entrantes entre 5,75 y 13,50 euros, los platos principales a 18,25 y el Muscat a 10,50 la botella. Total: 4 personas, 163 € más la propina.
Música: ¡Horrorosa, menos mal que está flojita! Grandes éxitos de siempre de la canción melódica (cantada en español, por supuesto). Me recuerda al anuncio de TV del hombre desactualizado, pero ¿qué otra música esperarías en un sitio así?
Servicio: Bien, una vez más al más puro estilo restaurante mallorquín familiar de-toda-la-vida, Idó qué et pensaves?
Ambiente: Teniendo en cuenta el día que hacía, no había mucha gente, éramos principalmente mallorquines y supongo que algún turista español de vacaciones.

Resumiendo, un restaurante totalmente recomendable. Productos del mar fresquísimos a un precio más que apropiado. ¡Ah, y cada vez que hemos ido ha estado igual de bueno!

Etiquetas: , ,

Leave a Reply