vacabou en concierto

Fotografía promocional del grupo Vacabou
Ayer pude ver y escuchar de nuevo a Vacabou en Es Baluard (Museu d’Art Modern i Contemporani de Palma) y fue realmente memorable. Hacía bastante tiempo que no los veía en directo, de hecho, la primera y hasta ayer única vez que había tenido la oportunidad, fue en junio de este mismo año en el Teatre Xesc Forteza. ¡Vaya diferencia! Parece que su paso por el FIB (leer la reseña sobre el grupo que se publicó en el web del FIB) , entre otros escenarios, ha surtido el efecto esperado y las promesas se van convirtiendo en realidades.

Ayer (¡por fin!) pude ver a un grupo compenetrado y que se parecía sentirse cómodo en el escenario. A pesar de que todavía no han descubierto la forma de conectar con palabras con el público (los comentarios que hacen son tímidos y muchas veces pueriles, otras son bromas privadas que dejan al respetable frio), cuando se ponen a tocar la conexión se produce ¡y de qué manera! Las terrazas de Es Baluard con el mar y la luna como perfectos acompañantes me demostraron que el lugar, que todavía no había visitado pese a lo espectacular de su arquitectura, es perfecto para este tipo de conciertos más o menos recogidos donde artistas y público están tan cerca. La puesta en escena también estuvo a la altura al igual que el sonido que -cosa rara- fue perfecto. El clima también acompañó y no tuvimos que sufrir los calores estivales. Dos notas negativas: La incomodidad de las sillas de plástico y el desagradable tufillo a fritura que se escapaba de -supongo- las cocinas del restaurante del museo (por cierto, si es así, la verdad es que no apetece mucho probarlo).

Portada disco del grupo "Vacabou"
El concierto empezó con retraso como es habitual en Palma (¡cómo te extraño Benicassim!) pero desde los primeros acordes se veía venir que éste iba a ser un buen concierto. Las canciones de su primer disco (primeros pasitos 2004) sonaron con una intensidad que no percibí en mi anterior experiencia, y lo mejor, demostraron que los nuevos temas no tienen nada que envidiar a canciones como “Barunka left”, “To russia in white”, “Life as an interference”, “Plain” o “Meditation park”. Me siguen encantando los músicos que acompañan a Joan Feliu y Pascale Saravelli: Pedro Gelabert (teclados, programaciones, guitarra acústica y voces) y Oleg Zahiney (bajo). En definitiva, una inolvidable noche de verano. Gracias.

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